El plan contra las armas de Obama tiene futuro incierto
Los legisladores republicanos lo rechazan y varios demócratas manifestaron dudas. El presidente insiste en pedir colaboración ciudadana. La NRA prevé "la batalla del siglo".
Washington. El paquete de iniciativas del presidente estadounidense, Barack Obama, sobre el control de armas enfrenta un futuro incierto en el Congreso, en el que la mayoría republicana en la Cámara de Representantes rechaza sus propuestas y los demócratas que conforman la mayoría en el Senado no se comprometieron a actuar de inmediato. Además, el grupo defensor de la portación de armas de fuego más poderoso del país, la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), prometió librar "la batalla del siglo" para impedir restricciones a la compra de armamento para los civiles.Al final, el destino de su plan podría depender de un puñado de senadores demócratas moderados. Aunque es improbable que apoyen la petición el presidente de prohibir los fusiles de tipo militar, podrían avalar otras propuestas, como la revisión universal de antecedentes cuando se adquieran armas.Varios de estos senadores respondieron vagamente después de que Obama dio a conocer sus propuestas el miércoles, con el desafío de que el "Congreso debe actuar pronto"."Revisaré de cerca todas las propuestas presentadas, pero debemos utilizar el sentido común y respetar nuestra Constitución", declaró el senador demócrata Jon Tester al diario Missoulian . Tester dijo que apoya que se revisen los antecedentes, pero no cree que una prohibición a las armas de asalto hubiera evitado la matanza de 20 niños en una primaria de Connecticut en diciembre.Obama presentó el plan un mes después del ataque en Connecticut y en él incluyó las recomendaciones de un grupo de trabajo encabezado por el vicepresidente, Joe Biden.El plan, que costará 500 millones de dólares, es el esfuerzo más amplio para hacer más estrictas las leyes sobre armas en casi dos décadas. Además prepara el terreno para una dura batalla política con el Congreso mientras Obama comienza su segundo mandato necesitando apoyo para cumplir con tres plazos fiscales y aprobar una reforma migratoria.La estrategia de la Casa Blanca de presionar al Congreso se centra en construir apoyo político para las propuestas de Obama. "Sólo hay una voz lo suficientemente poderosa para hacer que esto suceda: la de ustedes", escribió el presidente en una editorial publicada ayer en The Connecticut Post .

