"Pecadores sí, corruptos no", otro mensaje de Francisco
El Papa dijo que los corruptos son “el anticristo”, que hacen “mucho daño a la Iglesia” y son “un peligro, por ser adoradores de sí mismos”.
“Sólo piensan en ellos y consideran que no necesitan de Dios”, prosiguió el Pontífice.
Jorge Bergoglio realizó estas manifestaciones durante la misa que celebró en la mañana de ayer en la capilla de la residencia de Santa Marta, donde se aloja, y en la que se refirió a la parábola de los labradores malvados, del Evangelio de Mateo y a los tres modelos de cristianos en la Iglesia: los pecadores, los corruptos y los santos.
Francisco señaló: “De los pecadores no es necesario hablar demasiado, ya que todos lo somos, nos conocemos desde dentro y sabemos qué cosa es un pecador y si alguno de nosotros no se siente así, que vaya a la consulta de un médico espiritual”. El Obispo de Roma añadió que la parábola habla de otra figura, la de aquellos que quieren adueñarse de la viña y rompieron relaciones con el dueño de la misma, “un patrón (Dios) que nos ha llamado con amor, nos custodia y nos da libertad, pero esas personas se sienten fuertes y autónomas de Dios”. El Papa agregó que los corruptos “son un peligro también para los cristianos, ya que sólo piensan en ellos”.
Advirtió que Judas, “de pecador avaro acabó en la corrupción”. “¡Cuánto mal hacen los corruptos en la comunidad cristiana, que el Señor nos libere de caer en ese camino de la corrupción”, agregó el Papa, que recordó al apóstol Juan que decía que los corruptos “son el anticristo, están en medio de nosotros, pero no son de los nuestros”. “Pecadores sí, corruptos no”, subrayó Francisco, quien recordó que ayer se cumplieron 50 años de la muerte de Juan XXIII, al que puso como “modelo de santidad”. Francisco rezó en la tumba del “Papa bueno”, en la Basílica de San Pedro.

