Parálisis total en Portugal por masiva huelga anti ajuste
Es la primera huelga general en más de 20 años en ese país.
Portugal quedó paralizada hoy por la primera huelga general en más de 20 años para protestar contra un profundo ajuste económico que según el gobierno es vital para evitar la bancarrota del endeudado país de la eurozona.
Sindicatos del sector público y privado sumaron fuerzas para el paro de 24 horas, que emula protestas realizadas este año en otros atribulados países que tienen el euro, como Grecia y Francia, con gobiernos forzados a impopulares medidas de austeridad.
Transporte. El transporte público se vio seriamente afectado por la huelga, y tampoco salió ni llegó ningún vuelo a ningún aeropuerto, informaron operadores de los servicios.
Más de las terceras partes de los servicios de trenes se cancelaron, así como el 60 por ciento de los servicios de colectivos urbanos y de larga distancia, dijeron las mismas fuentes, citadas por la cadena de noticias CNN.
El subte de Lisboa no funcionó y los transbordadores de la capital se quedaron en sus atracaderos.
Impacto masivo. La huelga, la primera desde 1988 que realizan conjuntamente los sindicatos del área pública y privada, también afectó la actividad de bancos, los medios de prensa y estaciones de servicio.
Líderes sindicales dijeron que la huelga tuvo un "impacto masivo" en el sector privado, en particular en el automotriz.
En la planta de Volkswagen´s Autoeuropa ubicada cerca de la norteña ciudad de Oporto, la mayor planta exportadora del país, el ausentismo de los empleados fue mayor al 90 por ciento, según delegados sindicales.
"La movilización de los trabajadores es enorme", dijo Manuel Carvalho da Silva, jefe del sindicato CGTP, el mayor del país.
Piquetes. La huelga comenzó a la medianoche con miembros de sindicatos que levantaron piquetes en todo el país, incluyendo en los accesos del aeropuerto internacional de Lisboa.
Los sindicatos reaccionaron así a los planes del gobierno de implementar un drástico recorte de gastos y un aumento de impuestos para ahorrar 6.850 millones de dólares.
El paquete de austeridad, que se debate actualmente en el Parlamento, tiene por meta reducir el déficit del actual 7,3 por ciento del PBI a 4,6 por ciento el año próximo, a fin de disipar los crecientes temores internacionales por el estado de las finanzas portuguesas.
Con el plan, el país pretende evitar el contagio de la crisis de solvencia en la eurozona, que ya forzó el rescate de Grecia y puso en marcha otro para Irlanda.
Presupuesto. El principal partido opositor del país dijo ayer que no bloqueará el Presupuesto 2011 del gobierno, lo que allana el camino para su adopción, prevista para el viernes.
Pero los sindicatos dicen que los recortes son intolerables, sobre todo si provienen de un gobierno socialista, como el que lidera el primer ministro José Sócrates.
"Es inaceptable que los trabajadores estén haciendo todos estos sacrificios", dijo el líder sindical Joao Proenca.
"No podemos aceptar que la primera, segunda y tercera prioridad de Portugal sea el déficit", dijo Proenca, en alusión al desempleo del 10,9 por ciento del país, que está en su mayor nivel histórico.

