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Para Taiana, el escándalo por WikiLeaks es "chusmerío de baja estofa"

El ex canciller consideró "una infamia" una información difundida que lo señala como autor de un atentado en 1975.

30 de noviembre de 2010 a las 03:47 p. m.
Agencia AP
Para Taiana, el escándalo por WikiLeaks es "chusmerío de baja estofa"
TAIANA. Habló sobre la filtración de documentos.

El ex canciller Jorge Taiana y el ex vicecanciller Andrés Cisneros calificaron el martes de chismes sin trascendencia y una muestra de falta de profesionalismo los presuntos cables del gobierno de Estados Unidos intercambiados con sus embajadas y que fueron difundidos por WikiLeaks.

Taiana afirmó que los cables diplomáticos que fueron revelados por el sitio de Internet son un "conjunto de presunciones" y "un chusmerío de baja estofa".

"Si esa es la base de una política no es una buena noticia para el mundo", agregó a Radio Continental Taiana, quien fue canciller durante el gobierno del fallecido ex presidente Néstor Kirchner y el de su esposa y sucesora, Cristina Fernández.

El gobierno argentino rehusó por el momento hacer comentarios sobre la difusión de los cables, algunos de los cuales son muy críticos con la mandataria.

"Infamia". Taiana, quien renunció al cargo en junio, consideró una infamia una información difundida que lo señala como autor de un atentado en julio de 1975, cuando, según aclaró, él estaba "detenido, incomunicado y torturado".

En tanto, el ex vicecanciller Andrés Cisneros, quien se desempeñó en ese cargo durante el gobierno del presidente Carlos Menem (1989-1999), consideró un agravio el intento estadounidense de averiguar detalles sobre la salud mental de la Presidenta. Pero restó importancia al material que fue difundido sobre Argentina y otros países.

"Son chismes de familia y cosas de poca monta", afirmó Cisneros, para quien el Departamento de Estado tendría que haberse "preocupado por saber si Argentina y Brasil van a fabricar armas atómicas alguna vez o no, y no por las preguntas tontas que hacen".

Datos. Según varios documentos filtrados por WikiLeaks, el Departamento de Estado solicitó a su embajada en Buenos Aires datos sobre la personalidad de Fernández para conocer su estado mental.

Los diplomáticos estadounidenses consideraron a la presidenta "extremadamente susceptible e intolerante" a las críticas y acusaron a los Kirchner de ser ineptos en política exterior y economía.