El Papa pidió ser "discípulos misioneros" a los jóvenes en la vigilia
Francisco saludó a jóvenes desde el papamóvil y dio comienzo a la vigilia de oración. Antes se reunió con obispos, políticos y representantes aborígenes.
El Papa aseguró este sábado a la noche que "también hoy el Señor sigue necesitando a los jóvenes para su Iglesia", por lo que los llamó a ser "discípulos misioneros", durante la vigilia de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en la playa de Copacabana.
"¿No estaría el Señor queriendo nos decir que el verdadero campo de la fe, el verdadero campus fidei, no es un lugar geográfico, sino cada uno de nosotros, cada uno de ustedes?", preguntó Francisco al hacer referencia al cambio de locación para la este evento y la misa de cierre de mañana.
El Papa llamó también a los jóvenes del mundo a ser "atletas de Cristo" y los alentó a dar en "forma pacífica y responsable" una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y política.
"Ustedes son los atletas de Cristo. Ustedes son los constructores de una Iglesia más bella y de un mundo mejor", exclamó al dirigirse en portugués a la multitud reunida en la playa de Copacabana.
Copa del Mundo. El papa Francisco afirmó que "Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo" y le pidió a los jóvenes que "jueguen en su equipo" y que no sean "cristianos a medio tiempo, almidonados, de fachada, sino auténticos".
Al presidir una impactante vigilia de oración en la playa de Copacabana ante más de 2 millones de jóvenes, el papa argentino Jorge Bergoglio hizo estas referencias futboleras ya que que -aseguró- "aquí en Brasil, como en otros países, el fútbol es una pasión nacional".
Recorrido. Por tercer día consecutivo y despertando una vez más el fervor de la gente, el papa Francisco recorre en "papamóvil" la avenida Atlántica, a lo largo de la playa de Copacabana, donde más de un millón y medio de jóvenes se congrega para participar de la vigilia de oración de esta noche (ver galería de imágenes).
Francisco aterrizó en el Fuerte de Copacabana y comenzó el recorrido de 30 cuadras que lo separan del enorme escenario montado sobre la playa, desde donde encabezará la vigilia y dará un mensaje a los jóvenes, que pernoctarán sobre la arena, a la espera de la misa de cierre del encuentro, prevista para mañana a las 10.
Francisco volvió a salir del protocolo, al bajarse del papamóvil que lo transportaba por la avenida Atlántica para bendecir a un niño con discapacidad.
El pontífice recibía objetos, en sus mayoría camisetas de fútbol, de la multitud que acompañaba su paso.
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