Otro viernes de furia islámica y muerte
Una película estadounidense antimusulmana y unas caricaturas francesas de Mahoma desataron violentas marchas en varios países. En Pakistán, donde se registraron al menos 17 muertos, EE.UU. difunde explicaciones de Obama y Clinton para calmar los ánimos.
Islamabad. Al menos 17 personas murieron ayer y unas 190 resultaron heridas en violentas protestas en Pakistán contra una película norteamericana antimusulmana y caricaturas francesas de Mahoma, mientras miles de islamistas se manifestaron en otros países quemando banderas de Estados Unidos. En Pakistán, decenas de miles de personas tiraron piedras y prendieron fuego a edificios en varias ciudades y se enfrentaron con la policía, que respondió con gases y balas de plomo, durante protestas contra la película convocadas por el propio gobierno, que declaró feriado para que la gente pudiera salir a las calles.En medio de las manifestaciones, la Cancillería paquistaní convocó al encargado de negocios de la Embajada estadounidense, Richard Hoagland, y le pidió que su país tome acciones contra el productor de la "película sacrílega" y garantice la retirada del controvertido tráiler de YouTube.A su vez, el gobierno de Pakistán bloqueó de forma temporal el servicio de los teléfonos celulares en 15 ciudades a fin de impedir que los extremistas utilicen las unidades para detonar bombas durante las protestas.Los disturbios más violentos en Pakistán se registraron en el sureño puerto de Karachi, donde 12 personas murieron y otras 82 resultaron heridas cuando la policía se enfrentó con unos 15 mil manifestantes que quemaron 20 vehículos, tres bancos y cinco cines, informaron fuentes policiales y hospitalarias.La película La inocencia de los musulmanes , que denigra a Mahoma y al Islam, desató protestas en el mundo islámico en los últimos 10 días. Unas 50 personas ya murieron en hechos de violencia o ataques vinculados con las manifestaciones, entre ellos el embajador estadounidense en Libia.La mayor parte de las manifestaciones tuvieron como blanco delegaciones diplomáticas de Estados Unidos, porque la película es obra de una realizador norteamericano, aunque Washington la criticó por ser insultante para los musulmanes. Dibujos y polémica. Las tensiones se inflamaron aun más esta semana, cuando la revista satírica francesa Charlie Hebdo publicó vulgares caricaturas del profeta del Islam esgrimiendo su derecho a la libertad de expresión, pese a las manifestaciones globales por la película. En respuesta, el gobierno de Francia cerró ayer embajadas en 20 países y prohibió protestas por la película en territorio francés. "No habrá ninguna excepción. Las manifestaciones serán vedadas y reprimidas", apuntó el ministro del Interior, Manuel Valls. El dispositivo de seguridad se mantendrá hoy. En distintos puntos. En Irak, unos tres mil manifestantes condenaron el filme y las caricaturas francesas durante una marcha de protesta en la sureña ciudad de Basora, organizada por grupos chiítas. Los participantes quemaron banderas israelíes y norteamericanas. En Bangladesh, más de dos mil personas salieron a las calles de la capital, Daca, para deplorar la película y quemaron un ataúd de utilería cubierto por una bandera estadounidense y una efigie del presidente Barack Obama.Los manifestantes quemaron también una bandera francesa en protesta por las caricaturas de Mahoma.En tanto, en la capital de Sri Lanka, Colombo, otros dos mil musulmanes prendieron fuego a otra efigie de Obama y exigieron que Estados Unidos prohíba la película.Asimismo, hubo manifestaciones menores y mayormente pacíficas en Malasia, Indonesia, Afganistán y en la Cachemira india.En Líbano, miles de personas convocadas por el movimiento islamista Hizbollah protestaron en el sureño valle de Bekaa. Explicaciones. Ante este escenario sombrío, la Embajada de Estados Unidos en Islamabad decidió gastar 70 mil dólares para difundir por la televisión paquistaní declaraciones en las que Obama y su secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, critican la película. Estados Unidos intenta explicar a los musulmanes que no comparte el filme pero que no puede impedir su difusión por respeto al derecho de libertad de expresión.
Puntos de vista
Mahmud Ahmadinejad, presidente de Irán. "A cambio de autorizar los peores insultos al mensajero divino, ellos (Occidente) plantean el eslogan de la libertad de expresión (...), con toda claridad es un engaño".
Raja Pervaiz Ashraf, primer ministro de Pakistán. "Si negar el Holocausto es un delito, ¿entonces no es justo ni legítimo para un musulmán exigir que denigrar a la personalidad más santa del Islam sea no menos que un delito?".

