Ola de atentados deja cerca de 100 muertos en Irak
La de ayer fue la jornada más violenta de 2010. Coches bomba, disparos contra policías y soldados y explosiones en cadena sembraron el terror.
Bagdad. Cerca de 90 personas murieron y unas 275 fueron heridas en una ola de atentados en cadena perpetrados ayer en Irak, en la jornada más sangrienta que afecta a este país ocupado en lo que va del año, según informaron autoridades de Bagdad que atribuyeron los ataques a la insurgencia local.
El atentado más grave se produjo en la ciudad de Hila, 100 kilómetros al sur de Bagdad, donde unas 40 personas murieron y más de un centenar fueron heridas por tres explosiones en un estacionamiento de una fábrica de tejidos.
Dos explosiones casi simultáneas tuvieron lugar cuando los obreros salían de la fábrica al finalizar un turno de trabajo, informó la agencia de noticias italiana Ansa.
Una tercera explosión, perpetrada por un atacante suicida, tuvo lugar cuando la policía y los servicios de emergencia se encontraban en la zona, lo que provocó nuevas víctimas cuyo número no pudo ser precisado.
"Esto parece una gran campaña por parte de los terroristas, no sólo en Hila", denunció el gobernador de Babilonia, Salman al Zarqani.
El gobierno responsabilizó de la oleada de violencia al brazo de Al Qaeda en Irak y afirmó que la organización terrorista ha intensificado sus ataques para causar inestabilidad política.
Cuando han transcurrido dos meses desde las elecciones del 7 de marzo, no está claro quién controlará al próximo gobierno iraquí, mientras Estados Unidos contempla retirar en los próximos cuatro meses la mitad de sus 92 mil efectivos desplegados en el país.
Estados Unidos fustigó los ataques perpetrados ayer. "Condenamos fuertemente la violencia sin sentido que ocurrió hoy (por ayer) en Irak. Estos ataques no socavarán la confianza que los iraquíes han demostrado tener en su gobierno y las fuerzas de seguridad", señaló el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Philip Crowley.
En su rueda de prensa diaria transmitió las condolencias de Estados Unidos a las familias de todas las víctimas, y recalcó que los iraquíes rechazan en su mayoría el uso de la violencia como vía para resolver sus diferencias políticas.
La jornada comenzó de modo sangriento por una cadena de ataques a cinco controles de la policía y del ejército. Algunos de esos ataques, poco antes del amanecer, fueron cometidos por desconocidos armados con pistolas con silenciador, un hecho inusual en Irak.
Además de esos ataques con pistolas, varios artefactos estallaron en distintos puntos de Bagdad. También hubo ataques en Faluja, al oeste de Bagdad; en Baquba, capital de la provincia de Diyala; en las áreas de Tarmiyah, Abu Graib y de Iskandariya; en la ciudad de Mosul y la localidad de Basora.

