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Observadores llegan a Siria en medio de la ola de violencia

Los envió la Liga Árabe para controlar si el gobierno cumple con un plan de pacificación interna. Opositores denuncian 23 muertes en otra jornada de represión.

26 de diciembre de 2011 a las 08:43 p. m.
Agencia Télam
Observadores llegan a Siria en medio de la ola de violencia
PROTESTA. Frente a la sede de la Liga Árabe en El Cairo, Edipto, cuando se discutía sobre el plan para acabar con la violencia en el país (AP/Archivo).

La Liga Arabe envió hoy un a primer grupo de observadores a Siria para controlar si el gobierno cumple con una plan de pacificación interna, pero opositores denunciaron que el Ejército mató al menos a 23 personas en otra jornada de represión y enfrentamientos con grupos armados.En el noveno mes de una sangrienta revuelta, fuentes diplomáticas dijeron que algunos de los observadores árabes tienen previsto viajar mañana a la ciudad central de Homs, uno de los principales bastiones de la oposición al presidente Bashar Al Assad, que está bajo ataque del Ejército desde el viernes pasado.Horas antes del arribo de los observadores, Francia, antigua metrópoli colonial de Siria, expresó su profunda preocupación por el deterioro de la situación en Homs y exigió a Damasco acceso inmediato e irrestricto para los supervisores árabes."La represión y violencia sin precedentes cometidas por el régimen de Damasco deben cesar, y debe hacerse todo lo posible para frenar el drama que se está desarrollando a puertas cerradas en la ciudad de Homs", dijo el vocero de la Cancillería francesa, Bernard Valero, en un comunicado emitido en París.El plan árabe. La primera tanda de 50 observadores y 10 funcionarios, diplomáticos y militares de varios países árabes, entre ellos Irak, Argelia y Túnez, llegó esta noche en un avión privado al aeropuerto de Damasco, dijo el funcionario de la Liga Arabe Ali al-Garush, informó la cadena de TV árabe Al Jazira.Más temprano, en la sede de la Liga en el Cairo, el secretario general del organismo, Nabil Elaraby, dijo que la misión -el primer intento internacional de detener nueve meses de violencia en Siria- comenzará sus tareas mañana mismo.El plan árabe, aceptado por Al Assad la semana pasada, obliga al gobierno sirio a retirar sus tanques y armamentos pesados de las calles de distintas ciudades militarizadas, iniciar un diálogo con la oposición, liberar a presos políticos y permitir el ingreso al país de periodistas y a organizaciones de derechos humanos.De acuerdo al plan, el número de observadores aumentará gradualmente hasta llegar hasta los 150, y su misión será verificar que Damasco cumpla con los puntos de la iniciativa.Represión. Sin embargo, noticias llegadas de Homs a través de fuentes opositoras no indicaban ninguna señal de pacificación de la ciudad en vísperas de la llegada de los observadores.El grupo opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, denunció hoy que al menos 23 personas murieron durante el tercer día de bombardeos de tanques y de artillería contra Homs.Los opositores dijeron que el Ejército sirio realiza desde el viernes una ofensiva contra los barrios de Homs en que se concentran los opositores: Baba Amr, Bayada, Jaldiyeh y Karm Al Zaitoun, informó la agencia de noticias DPA.El grupo también opositor Comités de Coordinación Local, con sede en ciudades de Siria, afirmó que al menos 275 civiles murieron la semana pasada en el centro del país en ataques de fuerzas del gobierno y otras 150 personas en enfrentamientos entre soldados y desertores del Ejército.Según Naciones Unidas, desde el inicio de las protestas opositoras, a mediados de marzo, más de 5.000 personas perdieron la vida en Siria, la mayoría de ellos civiles desarmados muertos por la represión de manifestaciones.Al parecer, las protestas fueron iniciadas pacíficamente por activistas prodemocráticos que querían mayores libertades en un país gobernado por la familia de Al Assad desde hace 40 años.Reprimidas de inmediato con dureza, las protestas escalaron a la exigencia de la renuncia de Al Assad, de 46 años, pero en los últimos meses una insurgencia armada comenzó a eclipsar a los manifestantes pacíficos, generando temores de una guerra civil intercomunitaria.Los combates en Homs se intensificaron desde que un doble atentado suicida mató a 44 personas en Damasco en viernes pasado.Partes de Homs están defendidas por el llamado Ejército Libre Sirio (ELS), formado por desertores del Ejército que se pasaron a la oposición durante la revuelta.El jefe del ELS, que tiene su campamento en la vecina Turquía, dijo recientemente que el 100% de los alrededor de 15.000 hombres con que cuenta la fuerza facciosa son soldados rasos o ex conscriptos de la rama sunnita del islam, mayoritaria en Siria y con una conocida inclinación hacia el islamismo.Al Assad, su entorno familiar, la elite política y militar de Siria pertenecen, sin embargo, a la rama musulmana alawita, y en el pasado el gobierno ya enfrentó y aplastó levantamientos sunnitas.El gobierno sirio dice que la revuelta es un complot extranjero de países hostiles a Siria e instrumentado por islamistas radicales que reciben armas y fondos de contrabando y que ya mataron a 2.000 miembros de las fuerzas de seguridad nacionales.