Obama asumió su segundo mandato diciendo que termina "una década de guerra"
"Ahora, más que nunca, tenemos que avanzar juntos como una nación", dijo ante una multitud.
El presidente estadounidense, Barack Obama, se ha dado el último baño de masas de una investidura, y de nuevo, como en 2009, levantó pasiones entre los asistentes y generó un impresionante mercado de venta de recuerdos a cual más original (ver Obama reúne a estrellas en su ceremonia inaugural).
Medallas conmemorativas, calendarios con fotos de la familia presidencial, pinturas enmarcadas de un Obama en éxtasis casi religioso o las tradicionales chapas y camisetas eran algunos de los recuerdos que decenas de comerciantes callejeros vendían hoy en los alrededores de la Casa Blanca.
Algunos objetos tan originales como los "Condones Obama. El mejor paquete de estímulo", gritaba esta tarde uno de esos comerciantes oportunistas en los accesos al "National Mall", donde se han concentrado alrededor de 800.000 personas.
Otra diferencia con respecto a hace cuatro años han sido los innumerables teléfonos inteligentes, desde los que cientos de miles de personas compartían fotos en internet o comentaban en las redes sociales sus impresiones en este momento de fiesta.
Pese a los retos pendientes, el mandatario comenzó su segunda etapa en la Casa Blanca recordando que está terminando "una década de guerra" al tiempo que comienza "una recuperación económica" y que se puede sacar provecho de este momento siempre que haya unidad.
"Creo que el discurso fue bastante impresionante, tanto en sustancia como en la forma de pronunciarlo", dijo a Efe Mark Brewer, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Maine.
En las redes. Este año se registraron más de un millón de tuits durante la ceremonia de jura del cargo por Obama en el Capitolio, frente a los algo más de 82.000 comentarios de cuatro años atrás.
Durante el desfile, los afortunados que pudieron conseguir asientos frente a la tribuna desde la que el presidente pasará revista al desfile delante de la Casa Blanca no pararon de gritar y amenizar la espera con cantos en honor al presidente.
"Fired up! Ready to go!" (Enardecidos, listos para caminar), coreaban los cientos de personas en la Avenida Pensilvania, al repetir precisamente el eslogan que utilizó el presidente durante sus mítines de campaña para levantar el ánimo del público.
Incluso, animadores desde altavoces y las gradas animaban a gritar "Obama, Obama!", un presidente que si bien no congregó esta vez a las multitudes de hace cuatro años, mantiene intacto el amor de sus votantes y admiradores más acérrimos.

