Nobel chino dedicó premio a víctimas de Tiananmen
Liu Xiaobo se enteró antenoche, de boca de sus carceleros, acerca del máximo galardón del Comité de Oslo. La mujer del disidente visitó a su esposo y está bajo virtual arresto.
Beijing. El disidente chino que ganó el viernes pasado el Premio Nobel de la Paz le dijo entre lágrimas a su esposa, con quien pudo reunirse recién ayer, que les dedicaba el galardón a las víctimas de la represión militar de 1989 en la Plaza de Tiananmen, señalaron la mujer y un amigo de la pareja. La mujer, Liu Xia, dijo en un mensaje de Twitter que pudo visitar ayer a su esposo, Liu Xiaobo, y que éste ya conocía la noticia del galardón porque sus guardias se la habían dado un día antes."Hermanos, he regresado", dijo Liu. "Vi a Xiaobo; la prisión le dio la noticia de su premio la noche del día 9". La veracidad del mensaje fue verificada por un amigo cercano, el disidente Wang Jinbo, quien escribió en Twitter que Liu Xia le dijo que no podía hablar con la prensa ni con sus amigos debido a la estricta vigilancia a la que estaba sometida. Wang no quiso ser entrevistado. Ayer por la noche, media docena de hombres bloqueaban la entrada al departamento de Liu en Beijing y ordenaban a los reporteros que dejaran el lugar.El grupo Freedom Now (Libertad Ahora), con sede en Estados Unidos, que funciona como defensa internacional de Liu Xiaobo, deploró que la esposa del disidente estuviese detenida en su propia casa y exhortó a los líderes mundiales a pedir su "inmediata e incondicional liberación".Al anunciar el ganador, el comité noruego del Nobel dijo que galardonaba a Liu por su activismo de más de dos décadas a favor de los derechos humanos y la promoción de un cambio democrático pacífico, desde las manifestaciones en la Plaza de Tiananmen hasta un manifiesto en el que pedía reformas políticas en el año 2008. Este manifiesto causó su más reciente condena de cárcel. También bajo arresto. La esposa del disidente, la poetisa Liu Xia, informó ayer, a través de un comunicado, acerca del encuentro que tuvo ayer por la mañana con su marido en la prisión de Jinzhou, (provincia de Liaoning) en la que el Nobel de la Paz cumple 11 años de cárcel por haber redactado un manifiesto de demanda de reformas democráticas. Liu Xia, de 49 años y bajo arresto domiciliario, dijo que los guardias de la prisión informaron el sábado, a su marido, de 54 años, sobre la decisión del jurado del Instituto Nobel Noruego.Al regresar a Beijing, la poetisa, que se casó con Liu Xiaobo en 1996, cuando éste cumplía la segunda condena por disidencia, se comunicó por Twitter."Hermanos, ya he regresado. Me encuentro bajo arresto domiciliario y no sé cuándo voy a poder verlos. Mi teléfono ha quedado dañado y no puedo recibir llamadas. He visto a Liu Xiaobo. En la noche del día 9 los guardias le dijeron que había ganado. Cuando todo se tranquilice, por favor, ayúdenme a presionar. Gracias".La esposa del Nobel, que pactó con las autoridades la visita a la prisión tras conocer el fallo, se encuentra bajo arresto domiciliario a pesar de no haber cometido ningún delito y no puede abandonar su departamento, informó en un comunicado la ONG Freedom Now, que nuclea a abogados y juristas."Liu Xia está recibiendo enorme presión", aseguró Yang Jianli, miembro de este equipo internacional de abogados. "Esperamos que los líderes mundiales condenen este vergonzoso acto del gobierno chino y pidan la libertad inmediata e incondicional de Liu Xia".En una entrevista concedida el pasado miércoles, Liu Xia aseguró que no esperaba que le concedieran el Nobel a su marido, al que describió como un hombre voluntarioso, dulce y con un alto sentido de la responsabilidad social.El gobierno chino reaccionó a la concesión del Nobel al disidente reforzando la vigilancia bajo la que vive su esposa desde diciembre del año 2008, cuando éste fue detenido tras firmar, junto con otros 300 intelectuales, el manifiesto político "Carta 08", que pide la entrada en vigor de derechos constitucionales como la libertad de prensa o expresión o el pluripartidismo. Liu Xiaobo le dijo a su mujer que el premio "va primero" a quienes murieron en la represión de Tiananmen en 1989.

