Temas del día:

No es la sequía, es la vieja injusticia

Un niño ghanés de 11 años inició una campaña para reunir 13 millones de dólares para ayudar a los también niños somalíes acorralados por el hambre, el gran drama africano de estos días. Alejandro Mareco.

12 de agosto de 2011 a las 12:01 a. m.
No es la sequía, es la vieja injusticia

Un niño ghanés de 11 años inició una campaña para reunir 13 millones de dólares para ayudar a los también niños somalíes acorralados por el hambre, el gran drama africano de estos días. Mientras, el mundo consumió el año pasado 1,5 billones de dólares en armamentos, 49 por ciento más que hace una década (este año, sólo el presupuesto de Estados Unidos, en plena crisis, es de 700 mil millones). El desafío elemental de las especies es conseguir alimento. La humana sacó diferencias cuando su inteligencia la hizo capaz de poner la naturaleza a su servicio: así, nació la historia, la cultura, la tecnología. Pero antes de descubrir la fórmula de la fecundidad, fabricó armas que transformaron la caza en una empresa tan exitosa que la evolución se estancó un millón de años. Las armas también sirvieron para pelear con otros hombres por los mejores territorios de caza. Aquellas pequeñas guerras originales eran impulsadas por la necesidad elemental, por conquistar poder para resolverla. Después, la noción de poder se fue sofisticando hasta llegar al abuso para preservar privilegios. Hoy, esos privilegios son el consumo suntuario, la voracidad de riqueza, sin importar cuántos quedan en el camino.¿Cómo es posible que a esta altura de la evolución no hayamos logrado vencer para todos el desafío más elemental? (para algunos, las hambrunas son una especie de selección natural). ¿Cómo es posible que el gesto del niño ghanés provoque simpatía y no vergüenza, empezando por la ONU y la comunidad internacional que supuestamente representa?Más de tres millones de somalíes están a punto de morir. La culpa no es de la sequía, es de la vieja injusticia, que nunca es ciega.