Niños afganos, otra vez carne de cañón
Tres atentados en la ciudad de Kandahar dejaron ayer 13 muertos, cinco de ellos menores, y más de 30 heridos.
Kandahar. Cinco niños y ocho adultos, entre ellos varios policías, murieron ayer en tres atentados con explosivos perpetrados en la sureña ciudad afgana de Kandahar, una de las más expuestas a la violencia que sacude al país. El primer ataque del día fue cometido por un atacante suicida a bordo de una motocicleta, quien detonó su bomba por la mañana y mató a cuatro niños y a un policía, dijeron autoridades policiales de la ciudad, cuna del insurgente movimiento integrista talibán."El suicida montaba una moto y su objetivo era un cuartel de policía en el área de Chini, en el sur de la ciudad", declaró un portavoz de la policía provincial de Kandahar, Zalmai Ayubi, quien añadió que el atentado provocó además heridas a 16 personas. Seis de estos heridos eran niños, agregó Ayubi, citado por la agencia de noticias Europa Press.El jefe de policía de la ciudad de Kandahar, el general Abdul Razzaq, dijo que el atacante detonó sus explosivos tras chocar deliberadamente con su vehículo contra una patrulla policial.A media tarde, dos explosiones más se registraron con escasos minutos de diferencia entre sí en una esquina céntrica de Kandahar.El vocero del gobierno provincial Faisal Ahmad informó que cinco civiles, entre ellos un niño, y tres policías murieron en el ataque. Otras 10 personas resultaron heridas por los dos estallidos, agregó la misma fuente.Ningún grupo reivindicó los ataques, pero la región suele verse azotada por atentados de los talibanes.La provincia de Kandahar, en el conflictivo sur afgano, fue escenario de innumerables atentados sangrientos, y los alrededores de su capital, están entre los principales enclaves de la actividad insurgente. En julio pasado, un atacante suicida mató al gobernador de la provincia, dos semanas después de que el influyente hermano del presidente del país, Hamid Karzai, fuera asesinado en su casa por uno de sus guardaespaldas.Para la ONU, Afganistán registra la mayor ola de violencia desde la invasión de fuerzas de la Otan en 2001.

