Netanyahu no cede a pedido de la ONU sobre la flota
El premier israelí desmintió que hubiera aceptado que una comisión internacional investigue lo ocurrido frente a las costas de Gaza.
Jerusalén. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no acepta la propuesta del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de crear una comisión internacional que investigue el asalto del lunes pasado a la Flota de la Libertad, que se saldó con la muerte de nueve activistas por la acción de comandos israelíes.
"Le dije al secretario general de la ONU que la investigación de los hechos debe ser conducida de forma responsable y objetiva (y) que estamos buscando otras alternativas", declaró Netanyahu en un encuentro con los ministros del gobierno de coalición que militan en su partido Likud, de derecha.
El primer ministro respondía así a las informaciones aparecidas ayer en la prensa acerca de que había dado su consentimiento a la ONU para que investigue los hechos mediante una comisión presidida por el ex primer ministro de Nueva Zelanda Geoffrey Palmer, experto en Derecho Marítimo.
La comisión debía incluir también a expertos estadounidenses y a un representante turco y a otro israelí en un afán de preservar la mayor objetividad y transparencia posible.
"No es verdad que haya aceptado su oferta de verificar lo que ocurrió... Tenemos que tratar este tema con cuidado, a la vez que protegemos los intereses nacionales de Israel y del ejército", insistió Netanyahu al referirse a una conversación que mantuvo el sábado, con Ban, dijeron medios locales.
La postura de Israel la analizó anoche una comisión formada por los siete ministros más destacados del gobierno, y en la que el premier suele imponer su voluntad, sobre todo cuando cuenta, como en este caso, con el apoyo del titular de la cartera de Defensa, Ehud Barak.
La reunión concluyó tras cuatro horas sin que el gobierno israelí haya llegado a ninguna decisión, más allá de que hoy seguirá estudiando el caso. La oficina del primer ministro comunicó que Netanyahu habló anoche con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden; el presidente francés, Nicolas Sarkozy; el enviado del Cuarteto para Medio Oriente, Tony Blair, y los primeros ministros de Canadá, Georgia, Bulgaria y Grecia en una ronda telefónica para explicar la postura de Israel sobre el bloqueo a Gaza.
"Israel ha actuado en el caso como lo hubiera hecho cualquier gobierno cuyo país es atacado con miles de cohetes y misiles y se reserva el derecho a la legítima defensa", les dijo.
Nueve activistas turcos murieron al abordar comandos de elite israelíes el barco "Mavi Marmara" cuando se dirigía a Gaza con ayuda humanitaria y la intención declarada de romper el bloqueo a la Franja.
Antes de reunirse los ministros, el embajador israelí en Washington, Michael Oren, había asegurado a la cadena Fox que su gobierno rechaza una investigación internacional.
Netanyahu explicó después en la comparecencia ante sus correligionarios que "en la conversación con Ban le comunicó "toda la información sobre la conducta de los miembros del grupo extremista turco (el IHH, organizador de la flotilla) que apoya el terrorismo".
Israel sostiene que el grupo de activistas que atacaron a los comandos que abordaron el barco no subieron con el resto del pasaje, sino en otro puerto, por lo que no se sometieron a las revisiones de seguridad y llevaban armas blancas. "Este grupo hostil tenía la clara intención de iniciar un violento enfrentamiento", denunció Netanyahu.
El ejército israelí informó anoche que ha hallado pruebas sobre las supuestas relaciones entre al menos cinco de los activistas y el movimiento islámico Hamas, de un lado, y la red Al Qaeda, del otro.
El rechazo de Israel a la comisión supondría una bofetada a los esfuerzos de Estados Unidos y de la ONU de solucionar la crisis, y a las presiones internacionales para que levante el bloqueo a la Franja palestina.
El bloqueo, que en su formato inicial data de 2006, cuando Hamas capturó al soldado israelí Gilad Shalit, es uno de los temas que tocó ayer el gobierno y en el que Netanyahu se mostró más inflexible.
La otra propuesta que baraja Netanyahu es crear una comisión como la que investigó la Guerra del Líbano de 2006, y que no contaría con el apoyo de la comunidad internacional. La idea la planteó el asesor Yehuda Wainstein, apoyado por el ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, y el de Defensa, Barak, que defienden que "ningún extranjero debe interrogar a soldados israelíes".

