Murió Eloy Gutiérrez Menoyo, excomandante y opositor a los Castro
El cubano nacido en Madrid falleció en La Habana. Dejó un testamento en el que dice que "de la Revolución,sólo quedan restos".
La Habana. Eloy Gutiérrez Menoyo murió ayer a los 77 años en la capital cubana, después de luchar junto a Fidel Castro en las filas rebeldes, intentar derrocarlo y terminar convertido en un disidente moderado abierto al diálogo. Gutierrez Menoyo falleció por la madrugada como consecuencia de un aneurisma que padecía desde hace tiempo y sus restos serán incinerados hoy.Poco antes de viajar a Cuba para las exequias, la hija de Gutiérrez Menoyo, Patricia, radicada en Puerto Rico, divulgó el testamento político de su padre y manifestó su esperanza en que "la historia cubana sea generosa con él"."La voluntad de perpetuarse en el poder de Fidel pudo en este caso más que la fe en la posible renovación de los mejores proyectos cubanos", escribió."De la revolución sólo quedan restos dolorosos de un naufragio", dice en el testamento.Patricia Gutiérrez contó que su padre le "dictó el año pasado" estas "palabras muy hermosas, honestas y en las que dice la verdad".La hija del excomandante definió a su padre como un demócrata que nunca traicionó a la Revolución cubana y destacó que dejó una situación cómoda en el exilio para volver a Cuba en 2003 por amor a su patria. "Hizo las cosas de forma apasionada", subrayó.Gutiérrez Menoyo nació en Madrid en 1934 y en 1948 llegó a Cuba con su familia. Participó en la lucha contra la dictadura de Batista y fue uno de los guerrilleros que entró triunfante en La Habana en 1959, pero en enero de 1961, en rechazo a la línea marcada por Fidel Castro, se fue a Florida.Retornó clandestinamente a la isla para organizar un movimiento armado contra Fidel, pero fue capturado y condenado a muerte, pena que fue conmutada por 30 años de cárcel.Liberado en 1986, se trasladó a Miami, pero en 2003 volvió a La Habana, donde mantuvo una discreta actividad dentro del movimiento opositor.
“Cayó en la trampa”
Huber Matos, otro de los comandantes históricos de la Revolución cubana, afirmó ayer que Gutiérrez Menoyo fue un “hombre valiente” que cayó en la trampa de creer que podía “negociar con los Castro”.

