Miles de manifestantes cercaron la residencia de Evo
Movilizaciones por demandas salariales bloquearon La Paz y otras ciudades del país.
La Paz. Miles de manifestantes bloquearon ayer gran parte de La Paz y otras ciudades bolivianas en el octavo día de huelgas, marchas y disturbios por demandas salariales. Además, cercaron la residencia del presidente Evo Morales, quien el miércoles viajó al sur del país para inaugurar obras. También siguen las protestas en Santa Cruz (este), Cochabamba (centro) y Tarija (sur), donde está Morales, en reclamo de un ajuste salarial mayor y más general que el 10 por ciento que decretó el mandatario para el sector privado y unas pocas áreas estatales (policías, militares, maestros y trabajadores de la salud).En la localidad tarijeña de Yacuiba, cerca de la frontera con Argentina, la policía dispersó con gases lacrimógenos a maestros que intentaban acercarse a Morales durante una de las inauguraciones, informaron medios de esa región.En La Paz, miles de educadores rurales, que antes respaldaban a Morales, bloquearon todas las vías principales desde primera hora. La residencia presidencial, que está a mitad de camino entre el centro histórico de la ciudad y la próspera Zona Sur, estuvo cercada durante varias horas por los maestros, pese a estar rodeada de cuarteles. Sin embargo, no hubo incidentes mayores.Dirigentes sindicales explicaron que dado que los policías reprimieron durante toda la semana el acceso a la Plaza Murillo, donde están los palacios del gobierno y del Poder Legislativo, decidieron cercar la casa de Morales. Quieren un cara a cara. Las protestas están encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB), hasta hace poco aliada de Morales y en el pasado causante de la caída de varios gobiernos, cuyos líderes rechazan negociar con los ministros y exigen hacerlo de forma directa con el presidente. "Nosotros llevamos a Evo Morales al gobierno, pero hoy se está durmiendo y se olvida de esta clase social", declaró el dirigente Edwin Aldana, uno de los maestros que dirigió el cerco a la residencia oficial.Agregó que el magisterio vio "con mucha pena la equivocación económica" de Morales en diciembre pasado, cuando decretó por sorpresa el llamado "gasolinazo", una subida de precios de los combustibles hasta en un 82 por ciento que tuvo que retirar pocos días después ante la presión de numerosos sectores gremiales y sociales.Según Aldana, pese a aquella marcha atrás, que muchos bolivianos llaman "reculazo", los precios de los alimentos subieron hasta en un 100 por ciento y no volvieron a bajar.

