Merkel dio la espalda a las pretensiones de España
La canciller alemana logró retrasar la recapitalización directa para la banca, opción que posibilitaría que no se convierta en deuda. Esta medida estaría disponible recién en 2014.
Bruselas. La cumbre de la Unión Europea (UE) celebrada en Bruselas acabó ayer con pocas ideas y una clara triunfadora, la canciller alemana, Angela Merkel, quien ratifica que su liderazgo por el momento no admite dudas. La mandataria impuso su postura por sobre la del presidente francés, François Hollande, y la del jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, al lograr que se retrase la puesta en marcha del supervisor bancario único de la Eurozona, que permitirá la recapitalización directa de la banca previsiblemente en 2014. Demasiado tarde para los bancos españoles.Pese a sus marcadas diferencias sobre los pasos a seguir para que la Eurozona deje atrás la crisis económica, Hollande y Merkel habían logrado unificar sus posturas poco antes de la clausura de la cumbre, aunque con una clara posición triunfante de la alemana.Una vez más, los contrapuntos franco-alemanes habían salido a la luz el jueves poco antes de comenzar la cumbre.Sin embargo, una reunión entre los dos mandatarios y las largas negociaciones hasta las primeras horas de la madrugada entre sus ministros lograron destrabar la situación.Hollande y Rajoy aspiraban a que el supervisor bancario estuviese operativo en enero de 2013, pero por las condiciones de Merkel se verá demorado al menos un año más.La mandataria lo dejó claro: "No va a haber ninguna recapitalización directa" para la banca española, una posibilidad que solo estará disponible en el futuro. Le restó importancia. Sin dejar traslucir su decepción, Rajoy buscó restarle importancia minimizando la urgencia operativa del supervisor, aunque contradiciendo la postura que reitera desde hace semanas y meses. "La recapitalización directa es algo que no urge" a España, afirmó Rajoy al final de la cumbre, donde no se tomaron decisiones vinculantes y se dejaron los deberes decisivos para la que se realizará en diciembre.El hecho de que la recapitalización del sistema bancario español repercuta sobre la deuda en apenas cuatro puntos del producto interior bruto (PIB), "hace que no suponga la preocupación más importante del gobierno de España", precisó el jefe del Ejecutivo.El resumen de Rajoy es que en Bruselas no hubo "nada de nada" respecto al posible rescate virtual o a la línea de crédito preventiva para el país, sumido en una profunda recesión cebada por el estallido de la burbuja inmobiliaria."Si yo tengo que tomarla (la decisión de petición del rescate) la tomaré (...) haré lo que convenga a los intereses de los españoles", reiteró Rajoy, y subrayó que nadie más que él puede dar ese paso.En tanto, Hollande aseguró que la Eurozona "ya no se plantea" una posible salida de Grecia de la moneda única, y agregó que los esfuerzos de Atenas deben permitirle obtener pronto el tramo de ayuda pendiente.

