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Matan a militares de EE.UU. en respuesta a la quema del Corán

Talibanes se atribuyeron el ataque que dejó dos jefes castrenses muertos en un ministerio afgano. Fue el quinto día de protestas por la destrucción de varios ejemplares del libro sagrado del Islam.

26 de febrero de 2012 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y AP
Matan a militares de EE.UU. en respuesta a la quema del Corán
Reclaman venganza. Miles de afganos protagonizan marchas antiestadounidenses desde el martes (AP).

Afganistán. Dos militares estadounidenses murieron ayer tiroteados por un supuesto talibán dentro de la sede del Ministerio del Interior afgano, en una nueva jornada de violencia y protestas por la quema de ejemplares del Corán en la base de Bagram, la mayor de las utilizadas por Estados Unidos en Afganistán.

Tras horas de especulaciones, el jefe de la misión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) en Afganistán, John Allen, reconoció que se había visto obligado a replegar a raíz del hecho, “por razones obvias de protección”, a todo su personal presente en ministerios de Kabul.

“Estamos investigando el crimen y seguiremos todas las pistas para encontrar a la persona responsable. El agresor es un cobarde y sus acciones no quedarán sin respuesta”, afirmó Allen.

La misión de la Otan en Afganistán (Isaf) emitió un escueto comunicado previo en el que había reconocido que un “individuo dirigió su arma” contra miembros de la Alianza en Kabul y “mató a dos de ellos”.

Medios locales afirmaron que los dos fallecidos son un mayor y un coronel del ejército de Estados Unidos, y también que en algún momento se produjo una “discusión verbal” entre víctimas y agresor, cuya identidad se desconocía.

A través de un comunicado. Horas después, se responsabilizaron del ataque los talibanes, que lo atribuyeron a un terrorista suicida llamado Abdul Rahman. Afirmaron, además, que mataron a "cuatro altos consejeros estadounidenses" dentro del ministerio.

“Esto ha sido una venganza contra la quema del Corán por parte de los invasores en la base militar de Bagram”, afirmaron en su nota los talibanes.

Las fuerzas de la Otan procedieron a rodear por la tarde las instalaciones del Ministerio del Interior y no permitían el paso de personas.

Afganistán lleva cinco días sumido en una violenta ola de agitación civil que se cobró la vida de al menos 27 personas, después de que se conociera públicamente que varios coranes fueron quemados en la mayor base estadounidense del país.

La misión de la Otan calificó esa profanación como no intencionada, pidió disculpas –como también lo hizo el presidente estadounidense, Barack Obama– e inició una investigación conjunta con el gobierno afgano sobre lo sucedido.

Sin embargo, los llamados a la calma no surten efecto y ayer se convocaron por quinto día consecutivo manifestaciones en ocho regiones del país.

Represión violenta. Los sucesos más graves tuvieron lugar en Kunduz, provincia situada en el norte del país, donde cientos de manifestantes fueron reprimidos de forma violenta cuando trataban de asaltar el cuartel de la policía y unas oficinas de la ONU en la capital provincial.

Un subjefe de la policía confirmó que en los disturbios murieron dos manifestantes y nueve personas más resultaron heridas.

En un comunicado, la misión de la ONU en Kabul afirmó que todo su personal se encuentra bien, y tras lamentar las víctimas de los dos bandos, pidió el fin de la violencia y recordó su “profundo respeto” por los símbolos del Islam.

Más tarde, otra fuente policial provincial reveló que había recibido órdenes de Interior para no proporcionar más cifras de víctimas en las protestas, que se extendieron por gran parte del país con convocatorias que van desde cientos a miles de personas.

El escenario se complica con la irrupción de los talibanes, que hace unos días emitieron un comunicado en el que pedían a los soldados y policías afganos que atacaran con sus armas a los fuerzas internacionales.

Entre las víctimas mortales de estos días hay dos militares de la misión de la Otan que fueron tiroteados por un soldado afgano en la provincia oriental de Nangarhar en una de las manifestaciones.

Anoche, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, instó al gobierno afgano a tomar medidas decisivas para proteger a los integrantes de las fuerzas de la Otan tras la muerte de los dos militares estadounidenses.

Líder iraní insta a quemar la Casa Blanca

Represalia. El líder de los voluntarios islámicos iraníes, Mohamad Reza Nagdi, planteó ayer quemar la Casa Blanca en Washington y colgar a los mandos militares estadounidenses, en represalia por la quema de ejem­plares del Corán en Afganistán, informó la agencia local Fars.

Excusas. "Los musulmanes no aceptamos las disculpas de Estados Unidos, porque comete muchos errores militares y luego simplemente pide excusas a los afganos, y eso no es aceptable", explicó Nagdi.

Para aliviar la herida. "Sólo la quema de la Casa Blanca puede aliviar la herida que nos ha causado a los musulmanes la quema del Corán", afirmó, y agregó que "sus disculpas sólo son aceptables si se ahorca a sus comandantes militares".