Masacre desnuda más abusos en México
Distintos gobiernos y organismos de derechos humanos condenaron la matanza de 72 inmigrantes y denunciaron las penurias de quienes atraviesan el país para tratar de llegar a EE.UU.
Bogotá. Mientras el mundo mira conmocionado lo ocurrido en el estado de Tamaulipas, varios gobiernos y organismos de derechos humanos condenaron ayer la matanza de inmigrantes ocurrida en México, y algunos, además, denunciaron los atropellos que padecen quienes atraviesan ese país en su camino hacia Estados Unidos. Además exigieron al Ejecutivo mejicano investigar los hechos y castigar a los culpables.
Las autoridades mejicanas trataban ayer de identificar a las 72 víctimas de la matanza, con ayuda de diplomáticos de cuatro países, mientras los investigadores barajan la hipótesis de que fueron asesinados por negarse a entrar al servicio del crimen organizado.
"Ya no están encontrando fácilmente quien los supla (a los sicarios), al grado tal de que tienen que acudir a esta barbaridad de hacer prácticamente levas colectivas como la que pretendieron hacer con los migrantes", dijo ayer el presidente de México, Felipe Calderón.
Mientras, la presidencia de Honduras pidió a "las autoridades mejicanas que esclarezcan con la mayor celeridad posible las circunstancias en que perdieron la vida estos 72 migrantes". El gobierno de Porfirio Lobo también exhortó a "las autoridades mejicanas a realizar su mayor esfuerzo para frenar los abusos, extorsiones y violaciones que padecen emigrantes centroamericanos en su periplo hacia Estados Unidos".
Hasta anoche, la única información sobre los 58 hombres y 14 mujeres cuyos cadáveres fueron hallados el martes en un rancho del estado de Tamaulipas había surgido de un joven ecuatoriano que sobrevivió a la matanza y señaló a Los Zetas, un cartel formado por antiguos sicarios de narcotraficantes, como los autores del crimen.
De acuerdo con el ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla, de 18 años, por fuentes oficiales de su país, los asesinados eran inmigrantes que, como él, pretendían entrar a suelo estadounidense. Del grupo formaban parte ecuatorianos, salvadoreños, hondureños y brasileños, según reveló este testigo protegido, quien se recupera en un hospital de la Armada mejicana de heridas de bala que sufrió.
Diplomáticos de los cuatro países se desplazaron ayer a Tamaulipas para ayudar en la identificación de las víctimas.
En Quito, la titular de la Secretaría Nacional del Migrante de Ecuador (Senami), Lorena Escudero, identificó al sobreviviente y dijo que "al menos un ecuatoriano fue asesinado".
Escudero reclamó protección para Lala Pomavilla, "una persona que denunció a una banda de crimen organizado" y puede sufrir "retaliaciones", y anunció que se dará protección policial a familiares en Ecuador. El presidente Calderón lamentó que hubieran trascendido el nombre y fotos del joven.
El sobreviviente, cuya esposa está embarazada, se había comprometió a pagar 11 mil dólares a los "coyoteros" (traficantes de personas) para que lo llevaran a Estados Unidos, donde viven sus padres, dijo su tía María Udulia Lala.
La titular de la Senami destacó la necesidad de crear una "red institucional de combate al \'coyoterismo\'".
Mario Canahuati, canciller de Honduras, dijo a su vez que los abusos que sufren los inmigrantes a manos del crimen organizado en México se conocen "desde hace mucho tiempo" y que hay informes que detallan las "grandes violaciones" de los derechos humanos.
El subdirector general de la policía de Nicaragua, Carlos Palacios, condenó el crimen como una "barbaridad que nadie puede dejar de repudiar".
Estados Unidos aseguró ayer que "cooperará plenamente" en todo lo que pueda para ayudar a México en la investigación de la "atroz" masacre. El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, dijo que Washington es "consciente de los riesgos que este tipo de migraciones entrañan" y entiende que "parte de la solución es una reforma migratoria integral".
Amnistía Internacional manifestó "honda preocupación" por la matanza y reclamó al gobierno de México un "plan de acción claro" para hacer frente a esta "violencia sistemática".

