Lugo ordenó un sorpresivo relevo de la cúpula militar
Los jefes del ejército, la marina y la fuerza aérea de Paraguay fueron removidos de sus cargos por el presidente.
Asunción. El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, en su carácter de comandante en jefe de las fuerzas armadas, relevó ayer a los jefes del ejército, la armada y la fuerza aérea de su país, a la vez que dispuso otros cambios en las cúpulas de las instituciones castrenses. La noticia de los relevos de las cúpulas militares llegó en un sorpresivo informe difundido en el Palacio de Gobierno. El general Miguel Crist se convirtió en el nuevo el jefe de la aviación militar, mientras que el general Darío Cáceres se hizo cargo del ejército y el contraalmirante Juan Carlos Benítez pasó a ser el nuevo comandante de la marina.Reemplazan a los generales Bartolomé Pineda en el ejército y Hugo Aranda en la fuerza aérea, y al contralmirante Egbert Orué en Marina.La modificación de la cúpula castrense obligó a más de una decena de relevos en los mandos medios en las diferentes unidades en las tres armas.El ministro de Defensa, Cecilio Pérez, explicó en una breve conferencia de prensa en la sede de gobierno el sentido de los cambios. "Volvimos al esquema de pirámide en la jerarquía, es decir, el oficial más antiguo siempre estará en el mando inmediato superior", afirmó el funcionario de Lugo."Este sistema reemplaza al que estaba vigente, que consistía en la ocupación de cargos por oficiales que eran camaradas de los subalternos", añadió.Pérez destacó que "lo bueno de las fuerzas armadas es que los oficiales siempre están bien capacitados y no habrá problemas con estas variantes".No obstante, el senador Miguel Abdón Saguier, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA, que integra la coalición de gobierno), entendió que "estos cambios eran de esperarse, teniendo en cuenta los antecedentes de algunos comandantes como el del ejército", en alusión al removido general Pineda.Oficiales bajo la dirección de Pineda, aparentemente habrían cometido abusos en el norteño departamento de San Pedro en el mes de mayo pasado, cuando regía el estado de excepción para intentar atrapar a los guerrilleros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).En principio, los militares habrían maltratado verbal y físicamente a un grupo de policías por su presunta indiferencia en acciones en la selva contra el EPP.El ordenado ayer fue el tercer cambio de la cúpula de las fuerzas militares de Paraguay desde que Lugo asumió la presidencia, el 15 de agosto de 2008.Lugo, quien está bajo tratamiento para hacer frente a un cáncer linfático, se reunió ayer con sus ministros y el vicepresidente Federico Franco, pero no estuvo en la agenda este tema, sino que se habló exclusivamente de la reforma estructural del Poder Ejecutivo.Lugo y Franco no han ocultado diferencias políticas y en sectores más cercanos al ex obispo católico se ve con recelo al dirigente del PLRA, ubicado a la centroderecha del espectro político paraguayo. Lugo y su coalición de centroizquierda pusieron fin a 61 años de hegemonía del Partido Colorado.

