Logran el rescate de Correa luego de una batalla campal
Fuerzas militares se enfrentaron a tiros durante más de media hora contra los policías sublevados para rescatar al presidente ecuatoriano.
Cientos de militares se enfrentaron anoche a tiros con policías sublevados que rodeaban un hospital donde el presidente Rafael Correa permanecía internado desde la mañana cuando sufrió una agresión en medio de una protesta de los agentes.
Tras casi 35 minutos de intercambio de disparos que dejó por lo menos un herido, los militares evacuaron a Correa en una camioneta que partió a toda velocidad en medio de fuerte resguardo militar.
Después del operativo Correa llegó al Palacio de Carondelet, en donde dirigió un discurso a una multitud de seguidores que se mantuvieron horas concentrados en el lugar y lo vitorearon cuando apareció en el balcón que da a la plaza (ver Tras el dramático rescate en el hospital, Correa lamenta el baño de sangre)
El enfrentamiento. Cientos de militares se enfrentaron ayer a tiros con policías sublevados que rodeaban un hospital donde el presidente Rafael Correa permanece internado desde que en la mañana sufrió una agresión en medio de una protesta de los agentes.
Las televisoras locales mostraron imágenes del choque armado entre los hombres con uniformes de camuflaje característico de la policía contra los militares que se treparon a techos de edificaciones cercanas y avanzaban con la intención de llegar al hospital.
La Cruz Roja informó que había atendido un herido de bala.
Correa denunció que permanecía secuestrado en un hospital de la policía en donde agentes lo mantenían confinados. Al parecer los militares intentaban entrar al lugar para rescatarlo.
La crisis ecuatoriana comenzó por una protesta de los policías molestos por una ley que consideraban perjudicaba sus condiciones laborales.
A inmediaciones del hospital policial se mantenían congregados cientos de simpatizantes de Correa, igual que en la plaza frente al Palacio de Carondelet, la sede del Ejecutivo.
Policías se mantenían disparando gases lacrimógenos para impedir que seguidores de Correa, que lanzaban piedras y palos, se acercaran al nosocomio.
En declaraciones a la estatal EcuadorTv, Correa expresó que "yo salgo de aquí (del hospital) como presidente o como cadáver, pero no voy a perder mi dignidad. Todo es manipulación, todo es desinformación".
El gobernante dijo que habían llegado tres comisiones de los insubordinados a intentar negociar pero los rechazó porque dijo que no aceptaría condiciones ante las violaciones que se han registrado.
El director del hospital de policía, César Carrión, afirmó a periodistas que "el presidente fue asistido en emergencia para darle los primeros auxilios, tuvo un desmayo, la presión parece que estuvo muy alta, los gases lacrimógenos le afectaron muchísimo".

