Las Farc le proponen un diálogo a Santos
En un video, el máximo líder guerrillero instó a discutir con el nuevo gobierno de Colombia la posibilidad de abandonar la lucha armada.
Bogotá. El máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Alfonso Cano, aseguró que está dispuesto a discutir con el nuevo gobierno colombiano la posibilidad de dejar la lucha armada, luego de que el presidente venezolano, Hugo Chávez, instara la semana pasada a la guerrilla a abandonar esa metodología.
"Lo que estamos en disposición de analizar es hasta qué punto en Colombia necesitamos seguir combatiendo con las armas en la mano para que haya democracia y para poder abrirle paso a una nueva Colombia. Eso lo podemos discutir", expresó Cano en un video difundido ayer en Internet y reproducido por medios locales.
Cano, un sociólogo cuyo verdadero nombre es Guillermo Sáenz, resaltó que las Farc piden diálogo desde el mismo momento de su fundación, en 1964, y afirmó que es falso lo que sostiene el gobierno saliente de Álvaro Uribe en el sentido de que la organización guerrillera está "en el fin del fin".
De hecho, el líder de las Farc se mostró de buen semblante en el video, vestido de manera informal pero prolijo, lejos del aspecto que puede esperarse de la vida en la selva, aunque su mensaje parecía estar grabado en una carpa.
Según Cano, el grupo guerrillero quiere "buscar una sociedad igualitaria" bajo preceptos socialistas, pero advirtió que si "la oligarquía" no lo quiere, entonces "la lucha revolucionaria seguirá".
Mensaje al presidente electo. Al enviar un mensaje al presidente electo, Juan Manuel Santos, que comenzará su gobierno el 7 de agosto, el jefe guerrillero consideró que el futuro gobierno "le garantiza a la oligarquía colombiana la continuación de sus políticas" y "blinda" a Uribe de la acción de la justicia nacional e internacional.
Cano pronosticó que Santos emprenderá la tarea de "readaptar el régimen político" de Uribe, que "está lleno de ilegitimidad", y citó como ejemplos el tráfico de drogas, la corrupción y la impunidad.
Por el contrario, negó las acusaciones del gobierno en el sentido de que las Farc dejaron de ser un movimiento guerrillero para convertirse en un "cartel del narcotráfico".
Cano enfatizó: "Hay que hablar. Hablemos". En un eventual encuentro con el gobierno, sostuvo que se puede hablar de lo que llamó "indigno" permiso para que militares estadounidenses usen hasta siete bases colombianas, de derechos humanos, del derecho internacional humanitario, de los "prisioneros de guerra", de la reforma agraria, del régimen político y del modelo económico.
"Estamos convencidos de que Colombia podrá cerrarle las puertas a la guerra civil si encuentra el resquicio, el camino para que nos podamos encontrar y conversar para darle a esto una posibilidad, una perspectiva distinta a la de matarnos entre colombianos. A nosotros no nos alegra la guerra", sostuvo quien en 2008 tomó la conducción de las Farc tras la muerte de Manuel Marulanda Vélez, "Tirofijo", fundador y líder histórico del grupo.
El conflicto interno colombiano concita la atención de toda la región, más aún después de la crisis con Venezuela, causada por la acusación del gobierno saliente de Uribe sobre que el gobierno de ese país "tolera" la presencia de guerrilleros.

