Lagarde criticó la cumbre de la UE y exigió "una sola voz"
La titular del FMI pidió establecer un calendario de medidas para afrontar la situación. Consideró como un problema el proteccionismo.
París. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, pidió a los líderes europeos que "hablen con una sola voz" y que fijen un calendario "detallado" de medidas para afrontar la crisis de deuda que amenaza con desestabilizar el sistema financiero internacional. "La economía mundial está en una situación peligrosa", advirtió Lagarde en una entrevista con el Journal du Dimanche publicada ayer. En una visita a Nigeria de la semana pasada, la antigua ministra de Finanzas francesa advirtió de que el FMI se plantea rebajar cuatro por ciento la previsión de crecimiento de la economía mundial para 2012, aunque no dio una nueva cifra.Lagarde considera que las turbulencias que sufre la Eurozona se explican por "la crisis de confianza en la deuda pública y en la solidez del sistema financiero". En estas circunstancias, la líder del FMI restó importancia a la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la UE celebrada el 9 de diciembre en Bruselas, ya que únicamente aplacó temporalmente los temores de los mercados.Lagarde pidió una única voz europea y un calendario de medidas, porque "los inversores lo están esperando y los principios solemnes no impresionan". La jefa del FMI considera que parte del problema fueron los impulsos proteccionistas de algunos países, que hicieron más difícil hallar una solución conjunta. "Los parlamentos nacionales refunfuñan a la hora de usar dinero público como garantía de su apoyo a otros países", añadió. Sin techo. Desde que estalló la crisis de la deuda a mediados de 2010 y Grecia fue objeto de un plan de rescate de la Unión Europea y el FMI, a cambio de duras medidas de austeridad, cerca de medio millón de personas han perdido su empleo, decenas de miles de negocios han cerrado y el número de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza ha aumentado drásticamente. En el último año, el número de personas "sin techo" aumentó 25 por ciento y la mayoría tiene "un perfil totalmente distinto" al de antes, explicó Olga Theodorikaku, coordinadora de la asociación humanitaria "Klimaka".

