"La suspensión de pagos de EE.UU. no es una opción"
Bernanke, presidentede la Reserva Federal, presiona al Congreso para que aumente el límite de deuda. Obama recurriría a Camp David para intentar destrabar la negociación.
Washington. El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, advirtió ayer que la suspensión de pagos "no es una opción" para Estados Unidos, después de que Moody's y China lanzaran advertencias sobre el crédito del país y mientras continúa la puja política en torno al incremento del límite de empréstito nacional. Según fuentes políticas, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, considera llevarse a Camp David –el retiro presidencial donde se negociaron acuerdos cruciales de paz– a los dirigentes del Congreso con los cuales no se pone de acuerdo sobre el aumento de la deuda y la consecuente reducción del déficit.Bernanke enfatizó ante el Comité de Banca del Senado que "la calificación de crédito es un símbolo de una reputación muy importante para Estados Unidos". "Una cesación de pagos contrarrestará todo lo que hicimos para estimular la economía y subirá los tipos de interés", advirtió el funcionario.En el mismo sentido se manifestó el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, quien advirtió que "no hay modo" de conceder al Congreso más tiempo para el debate sobre la elevación del límite de deuda. "No tenemos mucho tiempo. Es hora de moverse", afirmó Geithner.El tope de deuda pública, de 14,29 billones de dólares, se alcanzó en realidad el 16 de mayo, pero "medidas de emergencia" tomadas por el Tesoro de Estados Unidos lograron prorrogar la fecha hasta el 2 de agosto.Congresistas demócratas y republicanos se encuentran enfrascados en negociaciones, encabezadas ahora por Obama, para reducir el déficit del país, subir el techo de deuda y evitar así que Estados Unidos entre en suspensión de pagos o default . Presión de distintos lados. La agencia calificadora de crédito Moody's está revisando la clasificación de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que desde 1917 gozan de la máxima nota (AAA), para una posible degradación ante la posibilidad de que el Congreso no aumente antes del 2 de agosto la capacidad de endeudamiento. Standard & Poor, por su parte, indicó que podría bajar la calificación del crédito estadounidense si el gobierno suspende algunos de sus pagos, incluidos los del Seguro Social.En Beijing, un portavoz gubernamental instó a Washington a que adopte "políticas responsables y medidas que garanticen los intereses de los inversionistas".China, Japón, Gran Bretaña, los exportadores de petróleo y Brasil se cuentan entre los mayores acreedores extranjeros que tienen en sus manos el 32 por ciento de la deuda pública de Estados Unidos.

