La importancia de salvar a los países europeos
Los problemas de Grecia no son una cuestión de expectativas, son reales. Tomás Novillo Saravia.
Los problemas de Grecia no son una cuestión de expectativas, son reales. Grecia no tiene crédito en el mercado de capitales para refinanciar sus vencimientos de deuda soberana. Y aún con un default no solucionaría sus problemas de financiamiento, ya que tiene un importante déficit primario.
Tampoco cuenta con la posibilidad de devaluar ya que su régimen jurídico y monetario está ligado a la eurozona. La salida del euro para Grecia hubiera significado una hiperinflación de su nueva moneda con un empobrecimiento mucho mayor para la sociedad griega que el que produciría el ajuste requerido por la Unión Europea. Además, implicaría quedar excluido del comercio dentro de la zona del euro, ya que esa moneda se creó, en gran medida, para favorecer el comercio y el desarrollo económico en Europa.
Así, abandonar el euro significaría un problema serio para las pocas industrias griegas y tendría un efecto destructivo para el sistema financiero del país. Tampoco queda claro si se evitaría un ajuste similar al que se está planteando hoy.
Para Europa, dejar caer a Grecia hubiera significado el fracaso de las políticas estratégicas del los últimos 30 o 40 años. Las principales potencias adoptaron como política de largo plazo la creación de la Unión Europea para lograr la uniformidad política económica en Europa. Así, el continente no sólo se juega la salida de alguno de sus países del sistema, sino el éxito o el fracaso de años de gestión y de un proyecto continental.
¿Por qué es importante el euro para Europa? Sobre todo porque ahorra costos en una zona con estrechos vínculos comerciales. Es imposible realizar cualquier planificación macro y microeconómica teniendo a los principales socios comerciales con múltiples monedas y crisis cambiarias permanentes en algunos de ellos. El euro es la herramienta para la estabilidad.
Ésta requiere que cada país cumpla con ciertos requisitos para que sea posible, entre ellos, no generar déficits fiscales permanentes e insostenibles, lo cual Grecia no cumplió, ni tampoco Portugal, España, Irlanda, Italia y Reino Unido. Aunque el último salto en los déficits fue producido para contrarrestar los efectos de la crisis subprime originada en Estados Unidos.
La pregunta es: si es tan importante el euro para la región, ¿por qué se demoraron los anuncios de rescate, lo suficientemente contundentes para salvar a Grecia, y se permitió tanta incertidumbre?
La respuesta se encuentra en un hecho que genera gran preocupación hacia el futuro. Luego de este rescate cuáles serán los incentivos a los otros países de la zona para disciplinarse y poner sus cuentas en orden y de esta forma no trasladar el problema para más adelante y con peores consecuencias.

