La ideología marxista ya no responde a la realidad
En el inicio de su gira, Benedicto XVI aseguró que la Iglesia está dispuesta a ayudar a la construcción de una nueva sociedad.
En el inicio de su gira, Benedicto XVI aseguró que la Iglesia está dispuesta a ayudar a la construcción de una nueva sociedad. "Es evidente que hoy día la ideología marxista como era concebida ya no responde a la realidad y así no se puede construir una sociedad. Deben encontrarse nuevos modelos con paciencia y de forma constructiva", refirió el Papa."Ese proceso exige paciencia y decisión, y queremos ayudar con espíritu de diálogo para evitar traumas", agregó.Benedicto XVI afirmó que viaja a Cuba siguiendo las huellas de Juan Pablo II en aquel histórico viaje de 1998, y añadió que su visita a la isla "es de absoluta continuidad" con la del papa polaco.Recordó que en aquel viaje, Juan Pablo II pronunció la famosa frase: "Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba". Para Benedicto XVI, esas palabras son "de absoluta vigencia".Como respuesta, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró más tarde que Cuba tiene un modelo social y político genuino, pero aseguró que escuchará con respeto las ideas de Benedicto XVI."Nos parece que el proyecto social cubano tiene un acervo, tiene una obra construida. Está abierto al intercambio de ideas", manifestó Rodríguez durante la apertura de la sala de prensa para la visita pontificia."Es un proyecto social democrático, escogido genuinamente que se encuentra en constante perfeccionamiento. Escucharemos con todo respeto a su santidad", agregó el canciller.Al mismo tiempo, recordó que Juan Pablo II, en su visita de hace 14 años a la isla, condenó por "injustas y éticamente inaceptables" las medidas económicas impuestas desde fuera, en referencia al bloqueo por parte de Estados Unidos.Benedicto XVI, de 84 años, llegará a la isla el 26 de marzo para una visita de tres días que incluirá dos misas y una entrevista con el presidente cubano, Raúl Castro.Rodríguez dijo que los cubanos, creyentes y no creyentes, aguardan con "afecto y respeto" al Papa, que encontrará un pueblo "orgulloso de su cultura y sus convicciones", instruido, comunicativo, hospitalario y que escuchará a Benedicto XVI con "profundo civismo".

