La huelga general no paralizó a España
El primer paro total contra el presidente socialista Zapatero tuvo un acatamiento parcial.
Madrid. España vivió ayer una jornada de huelga general secundada de forma parcial por los trabajadores, que no logró paralizar el país ni sus transportes y otros servicios, aunque consiguió suspender la producción en algunos sectores de la industria. Esta huelga, la primera desde 2002 y también la primera durante el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, fue convocada por los sindicatos como rechazo a la reforma laboral, al considerar que "abarata los despidos" sin contribuir a flexibilizar el mercado laboral ni acabar con la precariedad.Para los sindicatos Comisiones Obreras (CC.OO.) y Unión General de Trabajadores (UGT), mayoritarios en España y autores de la convocatoria de casi 15,5 millones de trabajadores asalariados, esta séptima huelga general de la democracia española tuvo un seguimiento del 70 por ciento.El gobierno, a través del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, aseguró que el "seguimiento desigual" de la huelga le impedía ofrecer una cifra total de la incidencia del paro.Corbacho consideró que la huelga tuvo un "efecto moderado" y destacó la responsabilidad de los sindicatos al garantizar el cumplimiento de los servicios mínimos en el 98,7 por ciento de los casos.El funcionario explicó que en sectores como el del automóvil, la huelga fue secundada casi al 100 por ciento, mientras que en la hotelería el seguimiento fue del 3 por ciento y en los comercios se dio una media del 10 por ciento.Según el Ejecutivo, en el caso del transporte la proporción de trabajadores que hicieron huelga fue del 21 por ciento, y en el conjunto de la administración pública fue del 7,52 por ciento.El ministro añadió que el Ejecutivo tiene la convicción de que hay mucho trabajo que hacer a partir de hoy mismo y que el diálogo es el mejor camino para ello.Aunque gran parte del sector industrial quedó paralizado, en especial el automotor, otros, como el de servicios, no se vieron afectados pues la mayoría de comercios y establecimientos abrieron sus puertas.En el transporte, los aeropuertos operaron el 40 por ciento de los vuelos. Según el organismo de gestión de los aeropuertos (Aena), se cumplieron los servicios mínimos pactados con el Ministerio de Fomento. La otra visión. Para los secretarios generales de UGT, Cándido Méndez, y de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, la jornada de huelga general fue un éxito de participación y de democracia. Ambos reiteraron que el gobierno debe rectificar y "volver a la senda de la razón". En declaraciones a los periodistas durante una manifestación celebrada a última hora de la tarde en Madrid, Méndez aseguró que "el gobierno, con su política económica, está entre la espada y la pared" y necesita rectificar unas medidas que "van a perjudicar gravemente el futuro de la economía y la sociedad españolas".Toxo, por su parte, afirmó que el "éxito indudable" de la huelga da una "magnífica oportunidad" al Ejecutivo para "corregir el rumbo de sus políticas" económicas.La jornada –que registró incidentes sobre todo en Madrid y Barcelona– culminó con manifestaciones en todas las capitales de provincia y con una gran movilización en Madrid, encabezada por los máximos dirigentes sindicales.

