Jornada de protestas agrava los conflictos internos de Berlusconi
Sindicatos y empresas reclamaron por los recortes en las partidas para cultura. Nuevas renuncias en el Gabinete del primer ministro italiano.
Roma. El gobierno de Silvio Berlusconi en Italia enfrentó ayer una nueva jornada de protesta que agravó la crisis política provocada por el alejamiento de sus aliados en la coalición conservadora y por una moción de censura en el Parlamento. Teatros, cines y salas de concierto permanecieron cerrados ayer en toda Italia, en una protesta convocada por los sindicatos y las organizaciones empresariales del sector contra la reducción de las ayudas del Estado a la cultura.El gobierno conservador de Berlusconi prevé recortes por 380 millones de dólares en esas partidas para actividades culturales durante los próximos tres años. En la protesta de ayer, las organizaciones reclamaron que se mantengan medidas de protección a la cultura, como las ventajas fiscales para financiar el cine.A la protesta se suma la expectativa que ha generado la moción de censura que deberá enfrentar su gobierno en el Parlamento el próximo 14 de diciembre, por un pedido presentado por el opositor de centroizquierda Partido Democrático (PD), tras la aprobación del presupuesto general.La crisis se desató cuando el presidente de la Cámara de Diputados de Italia, Gianfranco Fini, aliado de Berlusconi y cofundador del gobernante Partido de las Libertades (PDL), anunció la creación de un nuevo bloque parlamentario, y dejó sin mayoría al gobierno. La semana pasada, la ruptura se formalizó con la renuncia de todos los funcionarios de alto rango, entre ellos un ministro.En Nápoles, en tanto, recrudeció el problema de la recolección y tratamiento de la basura que Berlusconi había prometido solucionar "de inmediato" cuando asumió en el año 2008.

