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El jefe de Los Zetas prepara su mausoleo

Heriberto Lazcano, por cuya cabeza Estados Unidos ofrece cinco millones de dólares, mandó a erigir un lujoso sepulcro en Pachuca.

16 de febrero de 2012 a las 12:01 a. m.
El País, de Madrid.
El jefe de Los Zetas prepara su mausoleo
“El Lazca”. Tiene 37 años.

México. El antiguo cabo de infantería Heriberto Lazcano, "El Lazca", de 37 años, el jefe del cartel de Los Zetas, el más sanguinario y violento de los grupos de narcotraficantes de México, se está construyendo un lujoso sepulcro en Pachuca, estado de Hidalgo (centro del país), de donde es originario.

La construcción es en el panteón de San Francisco, al sur de la ciudad, informó el diario El Universal . En la iglesia, una placa rinde homenaje a su benefactor: "Centro de Evangelización Catequesis Juan Pablo II, donada por Heriberto Lazcano Lazcano". Y debajo, el salmo 143: "Señor, escucha mi oración, atiende mis plegarias, respóndeme, tú que eres fiel y justo".

El diario añadió que la tumba del capo empezó a construirse hace dos años y que es un secreto a voces entre los vecinos e incluso entre las autoridades. Durante las fiestas de la patrona de la iglesia, Nuestra Señora de los Lagos, el pasado 2 de febrero, fueron colocadas unas flores en honor a la familia Lazcano. El Universal cuenta que la fiesta comenzó con el corrido Los más buscados , popularizado por el grupo Invasores de Nuevo León y dedicado a Los Zetas: "Si antes eran como 20, ahora se perdió la cuenta. Decididos a morirse, los conocen como zetas. A ley se han ganado el puesto, por eso se les respeta", dice la canción.

El jefe de Los Zetas, conocido también como “El verdugo”, se enroló en el ejército mejicano a los 17 años pero a los 24, después de no haber pasado de cabo, se unió al narcotráfico como asesino a sueldo del cartel del Golfo, bajo la protección de su líder, Osiel Cárdenas Guillén, quien reclutando a militares desertores de las fuerzas especiales mejicanas formó a finales de los años ’90 el embrión de Los Zetas.

En 2003, tras la detención de Cárdenas Guillén, Los Zetas se independizaron del cartel del Golfo y comenzaron una guerra contra otros carteles rivales y contra las autoridades. Hoy están presentes en una veintena de estados y se disputan el territorio con el cartel de Sinaloa, que dirige Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Los Zetas han diversificado mucho sus tareas delictivas y se emplean a fondo en el tráfico de inmigrantes, secuestros, extorsiones y robos. Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por la captura de “El Lazca”.

El papel de benefactor de su lugar de origen tiene una larga tradición entre los capos del crimen, líderes que aprovechan el vacío del Estado.