Irán respondería un ataque con una ola de terror
Daniel Gazit, embajador de Israel ve voluntad argentina para esclarecer el ataque a la Embajada en 1992. Asegura que se magnificó el rol de redes sociales en la Primavera Árabe.
Daniel Gazit finaliza su misión en Argentina como embajador de Israel y se retira así de la carrera diplomática. Durante su última visita a Córdoba como embajador habló con La Voz del Interior. –Le tocó ser embajador de Israel cuando se cumplían los 20 años del atentado a la Embajada. ¿Cómo ha visto el proceso de investigación y de cooperación con Argentina para determinar los responsables de esos hechos? –Hay algo fundamental en esto y es que todos sabemos quién está detrás de la organización de los atentados. Irán y Hizbollah. Lo que encontré aquí, con el actual gobierno, es que existe la voluntad de llegar a un esclarecimiento. Lo que pasa es que después de 20 años es muy difícil. Lo más importante es impedir que haya nuevos atentados. –Hay versiones que indican que podría haber un tercer atentado en Argentina. –Estados Unidos descubrió un complot para atentar contra el embajador de Arabia Saudita en Washington y el mismo plan incluía atentados a otras embajadas. Lo cierto es que los iraníes van a actuar donde más fácil les resulte. Irán está empeñado en que la revolución islámica debe dominar al mundo y actúa en consecuencia y en la medida en que pueden. Ahora que tienen miedo de que los ataquen por el tema nuclear, lo que hacen en todo el mundo es instalar células que puedan activarse en el momento en que reciban la orden de atacar lo que consideran objetivos occidentales, desde embajadas hasta locales de comida rápida. –¿Cuál sería la reacción iraní ante un ataque contra sus reactores nucleares? –La reacción iraní a un ataque occidental sería una ola de terror en el todo el mundo. –¿Entonces para qué atacarlo si sabemos que puede pasar eso? Pareciera que Estados Unidos e Israel preparan a la opinión pública internacional para un ataque. –Con ese criterio hay que dejar que Irán tenga la bomba atómica y continúe con sus planes de dominar el mundo. No es una película de Hollywood, es una realidad. (Mahmud) Ahmadinejad no es un loco suelto; es un régimen que proclama que su objetivo es que la revolución islámica chiíta domine al mundo y que Occidente es el enemigo. –Pero otros países tienen bombas atómicas y nadie piensa en atacarlos… –Yo soy judío, si el mundo es judío, cristiano, musulmán, budista, no me importa. Es más, una de las mejores épocas para los judíos fue cuando convivían con musulmanes y cristianos. Pero si aceptan la convivencia; no con un mensaje de odio y de guerra como este régimen. –¿Justifica todo eso un ataque armado contra un país? ¿Un ataque que puede desatar una oleada de terrorismo, como usted señala? –¿Y qué vamos a hacer? ¿Sentarnos a esperar? –¿Qué tan cerca estamos de ese ataque? –No sé. El objetivo de Occidente no es llegar a la guerra sino impedir que Irán pueda tener la bomba atómica. Ése es el objetivo de las sanciones y las negociaciones. Irán debe entender que su iniciativa motiva el repudio de todo el mundo. Con las idas y vueltas con los permisos para los inspectores internacionales, por ejemplo, lo que hacen es ganar tiempo. Son fanáticos pero no son tontos. Vemos por satélite todo lo que hacen, cómo limpian los sitios más comprometedores, como trasladan tierra de un lado a otro. –¿Israel no cree que la energía atómica que genera Irán sea para uso civil? –Tienen energía nuclear para fines civiles. Los rusos les construyeron una planta que está funcionando con combustible que les dan por un período de 10 años. Pero el enriquecimiento de uranio que detectamos nosotros no tiene ninguna justificación civil ni lógica económica. La única explicación es que lo produzcan para otra planta, una planta que no reconocen que tienen pero que la deben tener, porque si no ¿para qué enriquecerían uranio? Son miles de millones de dólares para una planta que supuestamente no existe. No es lógico. –Barack Obama pareciera haber sido un poco más tolerante con Irán que sus antecesores. –Estamos hablando de intereses. Irán por un lado dijo que hay que eliminar a Israel, es problema nuestro, pero cuando dice que hay que conquistar a Occidente y al gran Satanás que es Estados Unidos, se entiende claramente el mensaje, no importa quién sea el presidente. El peligro inminente para Occidente es el terror nuclear con misiles. Hablamos de suicidas con aparatos nucleares sucios, como se denominan. Si empezamos con eso estamos perdidos. Si Al Qaeda hubiera tenido el 11 de septiembre un artefacto de esos, no habrían dudado en utilizarlo. Podrían haber dejado inhabitable la mitad de Nueva York. Lo importante, en esta instancia, es que los iraníes tengan la certeza de que podemos llegar al punto de atacar para abstenerse de seguir por esa senda. –¿Cómo ve el fenómeno de la Primavera Árabe? –Hay rebelión contra algunas tiranías, pero no contra todas. Por ejemplo, no hay levantamiento contra Arabia Saudita. Hay una búsqueda de más libertades. Los orígenes son sociales, por la falta de empleo. Las rebeliones se producen cuando hay un grupo bastante grande, con educación y descontentos. Estos movimientos no se dan cuando hay una dictadura total y todo el mundo está en la miseria y no puede abrir la boca. El problema es que el factor más organizado detrás de esto no son los estudiantes, sino las organizaciones musulmanas. Las rebeliones salían cada viernes desde las mezquitas, no de Facebook. Para mí se magnificó el rol de las redes sociales en estos hechos. Me parece que como occidentales, buscamos puntos en común para un mejor entendimiento, pero esa realidad es diferente a la nuestra.

