Interpol lanza orden de arresto contra vicepresidente de Irak
Tarek al Hashemi es sospechoso de financiar "ataques terroristas" en su país y prófugo desde diciembre pasado.
Interpol anunció hoy que emitió un pedido de detención contra el vicepresidente sunnita de Irak, Tarek al Hashemi, sospechoso de financiar "ataques terroristas" en su país y prófugo desde diciembre pasado.
Al Hashemi, que se refugió primero en la región autónoma kurda del norte de Irak y que diversas informaciones lo sitúan actualmente en Turquía, está acusado de haber cometido diversos crímenes en colaboración con sus guardaespaldaas.
El vicepresidente iraquí, el sunnita con más alto cargo en Irak, niega esos cargos y asegura que es objeto de una persecución política por parte del gobierno del primer ministro chiíta Nuri al Maliki.
La organización policial internacional, con sede en Lyon, este de Francia, lanzó una "alerta roja" para la detención y entrega del vicepresidente iraquí, informó la agencia de noticias Europa Press.
Interpol precisó que la orden fue emitida a petición de las autoridades iraquíes por las sospechas sobre Al Hashemi en relación con la "dirección y financiación de ataques terroristas" en Irak.
Al Hashemi y su personal de seguridad están acusados de haber cometido diversos crímenes, entre ellos los asesinatos de seis jueces, de un director general en el Ministerio de Seguridad Nacional, un oficial del Ministerio del Interior y una abogada.
Actualmente, 73 guardaespaldas están detenidos, mientras que 13 fueron puestos en libertad por falta de pruebas.
La "alerta roja" significa que los 190 países miembros deben procurar localizarlo y detenerlo, una vez emitida la orden por las autoridades iraquíes, con el fin de ser extraditado.
El secretario general de la Interpol, Roland K. Noble, dijo en un comunicado que esta alerta "demuestra el compromiso de las autoridades iraquíes de trabajar con la comunidad policial mundial a través de Interpol para detener a individuos que se enfrentan a cargos graves".
Esta alerta, precisó Interpol, no constituye una "orden internacional de arresto" aunque reconoció que muchos de los países miembros de Interpol la consideran una petición válida para efectuar la detención provisional, especialmente si existe un acuerdo de extradición con el país que emite la orden.

