India: penas de muerte por incendio trágico de un tren
Once acusados fueron sentenciados a la pena capital. Otros, a perpetua.
Una corte india condenó hoy a muerte a 11 personas y a cadena perpetua a otras 20 que habían sido halladas culpables de la muerte de 59 peregrinos hindúes en el incendio de un tren en 2002 en el estado occidental indio de Gujarat.No obstante, ahora disponen de 90 días para apelar la sentencia en tribunales superiores.El juez P.R. Patel se amparó en que el crimen de la localidad de Godhra es un caso "raro entre los raros", el supuesto bajo el que la Justicia india acepta la pena de muerte, para delitos de especial crueldad, informaron las agencias IANS y PTI."El tribunal, teniendo en cuenta su papel activo en la conspiración y el incendio del vagón S6 del expreso Sabarmati cerca de Godhra, condenó a la pena de muerte a 11 personas", explicó el fiscal J.M. Panchal.Peregrinos. El suceso ocurrió en la localidad de Godhra, cuando unos peregrinos, activistas de grupos radicales hinduistas, retornaban a Gujarat de una visita a la controvertida Ayodhya (estado norteño de Uttar), donde una horda hindú había demolido una mezquita en 1992.Este episodio degeneró en disturbios con 2.000 muertos y fue la chispa que prendió los ánimos diez años después en Gujarat, donde tras el incendio del tren hubo una matanza de un millar de musulmanes.El pasado 22 de febrero, el tribunal halló a 31 personas culpables del incendio del vagón en la estación de Gohra -para los que la acusación pidió la pena capital-, pero absolvió a otras 63, entre ellas el presunto "cerebro" del ataque, un clérigo musulmán local.Los condenados, hallados culpables de asesinato, intento de asesinato, incendio y de causar enemistad entre grupos religiosos, entre otros delitos."Apelaremos el veredicto en el Tribunal Superior", declaró tras conocer la sentencia el abogado de la defensa, I.M. Mushi.En total, son nueve los casos judiciales abiertos por los sucesos que precedieron a la matanza de musulmanes en Gujarat a manos de turbas hindúes en 2002, uno de los episodios negros de la Historia de la India independiente que, a día de hoy, sigue sin resolución judicial.

