El ideario del movimiento 15-M toma cuerpo en las calles
En asambleas públicas, trazan una larga serie de reivindicaciones para exhibir ante la sociedad. Los principios se debaten en la Puerta del Sol como si fuera en el Congreso.
Madrid. A escasos metros del Congreso de los Diputados surgió otro parlamento. Otra democracia nace de cero en el kilómetro cero y ha convertido la Puerta del Sol en una gran ágora. En vez de bancadas de diputados hay metros cuadrados de suelo; en lugar de presidente del Congreso hay un moderador que estudió danzas clásicas y que en hoy dice dedicarse a la interpretación. A cambio de la mesa del Congreso hay un joven que toma nota de lo que se dice y hace un resumen de cada tema antes de pasar al siguiente. No hay un orden del día, sino una hoja con 24 puntos abiertos a propuestas que se suceden con sólo levantar el brazo y que se aprueban agitando las manos.Existen comisiones por áreas, pero no en despachos sino en carpas. Hay discusiones en grupo, no en los pasillos, sino en plena calle, en cualquier esquina. Acalorados y apasionados enfrentamientos dialécticos surgen como hongos en la nueva ágora de la Puerta del Sol. Los ciudadanos hablan."Consideramos leyes injustas la Ley de Extranjería, el Plan Bolonia, la Ley Sinde, la ley electoral y la de Igualdad de género", se oye por un megáfono que va de mano en mano. "Hay que terminar con el apoyo estatal a la Iglesia", defiende una mujer de mediana edad. "Los rescates deben ir a las familias pobres y no a los bancos", dice un joven. Una avalancha de propuestas de hora y media. "Estamos buscando un consenso de mínimos", apunta el moderador.Como en La autopista del sur, de Cortázar, un hecho extraordinario ha creado una nueva realidad con una dinámica propia. La manifestación que el pasado 15 de mayo reunió a miles de personas indignadas por la situación sociopolítica y económica de España y la posterior acampada en el centro neurálgico de la capital han dado lugar a un micromundo que se hace y gira al mismo tiempo, en sentido contrario al que venía siendo cotidiano.Lo primero fue organizarse y garantizar las necesidades básicas. Lo segundo, articular un discurso que les permita explicar a la sociedad una queja global y generalizada contra las carencias del sistema democrático imperanteSe trata de perfilar una protesta que ha sido capaz de aglutinar al amplísimo y heterogéneo número de personas que conforman este movimiento espontáneo. Un movimiento que, más allá de los presentes cada día en la Puerta del Sol, une todo un espíritu colectivo de desencanto y hartazgo que viene asolando a una parte de la población. El movimiento 15-M se infla y se desinfla, sube y baja en función de las horas del día. Hay tres asambleas en cada jornada y una concentración. ¿Un as en la manga? En plena recta final de la campaña electoral, esta gente venida de todas partes de Madrid y ciudades limítrofes guarda un as en la manga. Ni ellos mismos saben aún cuál será la jugada, pero lo guardan como oro y podrían ponerlo sobre la mesa en cualquier momento: "¿Qué haremos el domingo frente a las urnas?" Nadie daba una respuesta. De momento, lo que sí se ha votado masivamente en sentido favorable es la manifestación de hoy (día de reflexión), que el jueves por la noche prohibió la Junta Electoral Central. Todo el trabajo y las reuniones del jueves se centraron, por tanto, en crear el germen de ese manifiesto de mínimos. Primero, los temas clave que les preocupan, luego las propuestas y después las votaciones. El resultado de ese proceso será una especie de programa marco que sustituirá al manifiesto original, que simplemente identificaba al movimiento, y que tratará de dar respuesta a la pregunta de estos días: los indignados no quieren las cosas como están, ¿pero qué quieren?Durante las asambleas del jueves se dio apoyo a una serie de propuestas que, sumadas a las que se han ido depositando en los buzones que tiene cada comisión, formará la base sobre la que, después de someterse a votación, se tratará de elaborar el perseguido manifiesto de mínimos. Lo que sigue son algunas de esas reivindicaciones concretas. Las propuestasAbolición de leyes injustas. Suprimir y sustituir normas como la Ley Sinde (que pretende modernizar la economía), el Plan Bolonia, que es la reforma universitaria que reduce beneficios y becas, la Ley de Extranjería, la Ley de Partidos o la ley electoral. Y que las leyes clave que aprueben las Cortes vayan precedidas de un referéndum. Tercera República. Unos quieren un referéndum para votar monarquía o república, otros apuestan directamente por hacer desaparecer la monarquía. Reformas fiscales. Abogan por favorecer a la gente de ingresos más bajos, que paguen más los que más tienen y que el IVA sea un impuesto progresivo. Además, entre otras muchas cosas, quieren que se establezca un impuesto a la especulación y al movimiento de capitales y que lo obtenido por esos impuestos se vuelque en políticas sociales. Transporte y movilidad. Favorecer el transporte público y alternativo al auto, crear una red de bicisendas, subvencionar el abono de transporte para los desocupados. Reforma de las condiciones laborales de la clase política. Se propugna la supresión de los sueldos vitalicios, la formación reglada, la revisión y balance de las políticas al concluir cada mandato y listas electorales limpias y libres de imputados por corrupción política. Desvinculación total de la Iglesia y del Estado y división de poderes. La religión debe ser circunscrita sólo a la intimidad y los jueces deben estar lejos de la política. Democracia participativa y directa. Apuestan por un funcionamiento asambleario en la base ciudadana (barrios, distritos) apoyado en Internet y las nuevas tecnologías. Piden también participación en los asuntos relativos a la gestión de los presupuestos por las distintas administraciones. En general, descentralización del poder político. Mejora y regularización de las relaciones laborales. Básicamente se trata de acabar con la precariedad salarial y el "abuso" de los becarios, estableciendo un salario mínimo de 1.200 euros, con un Estado que garantice el empleo y la igualdad salarial. Ecología y medio ambiente. Cierre inmediato de las centrales nucleares y apoyo a las economías sostenibles. Recuperación de las empresas públicas privatizadas. La Administración debe hacerse cargo de la gestión. Fuerza del Estado. Reducción del gasto militar, cierre de las fábricas de armas y negativa a la intervención en cualquier escenario de guerra. Recuperación de la memoria histórica. Condena al franquismo y a las violaciones a los derechos humanos.

