Hoy, Irán podría ejecutar a Ashtiani
Ashtiani, de 43 años y madre de dos hijos, fue condenada en 2006 por haber mantenido relaciones con dos hombres, tras la muerte de su marido.
Berlín, Teherán. El Comité Internacional contra las Ejecuciones advirtió ayer que Irán puede cumplir hoy la sentencia de pena capital contra Sakineh Mohammadi Ashtiani, la mujer de 43 años condenada por adulterio y complicidad en el asesinato de su marido. "La comisión para los derechos humanos del régimen anunció que según las pruebas existentes su culpabilidad fue confirmada. El régimen creó un nuevo escenario para acelerar la ejecución", informó el Comité a través de un comunicado.Asimismo, advirtió que la documentación sobre el asesinato del marido de Ashtiani desapareció de la oficina del fiscal, mientras la mujer tiene vedado el derecho a recibir visitas desde el 11 de agosto.El caso Ashtiani provocó el reclamo de organismos internacionales y países para la suspensión de la condena, mientras Brasil ofreció asilo a la mujer, lo cual fue rechazado por el gobierno iraní.Ashtiani, que tiene dos hijos, fue condenada a muerte en dos juicios distintos celebrados en 2006, aunque en 2007 se le conmutó la condena de ahorcamiento por el asesinato de su marido, por 10 años de cárcel. La condena a morir lapidada fue decretada porque se la acusa de adulterio con el hombre condenado por el asesinato de su marido.El 28 de septiembre, la Cancillería iraní señaló que el proceso judicial no había terminado y que el veredicto final se anunciaría cuando acabara.El vicecanciller iraní, Hassan Qashqavi, expresó ayer que Teherán "defiende a la víctima y a su familia, mientras Occidente defiende a quien ha cometido la ofensa".Por su parte, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, instó ayer a Irán a detener la "inminente" ejecución de Ashtiani y a transformar su sentencia.Mientras se daban garantías de que Ashtiani no sería lapidada, la acusada se enfrentó a cargos por complicidad en el asesinato de su marido y podría ser ejecutada por ahorcamiento. "Ninguna de las dos sentencias es aceptable", indicó Ashton.

