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Una historia de amor digna de una novela

Se conocieron en Sevilla; se enamoraron a primera vista. Ella fue cuestionada por el pasado de su padre.

29 de enero de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencia Efe, AP y Especial
Una historia de amor digna de una novela

Era mayo de 1999. Máxima tenía 27 años y estaba de paseo en Sevilla. En una fiesta, conoció a quien sería el amor de su vida y la convertiría en reina consorte de Holanda.

En ese momento, ella ocupaba un alto cargo ejecutivo en el Deutsche Bank de Nueva York, que dejó al año siguiente.

La noticia del noviazgo entre Máxima y el príncipe Guillermo de Holanda fue comunicada por la reina Beatriz el 30 de marzo de 2001.

El anuncio oficial generó una fuerte polémica que resonó en los medios de comunicación holandeses e internacionales. Lo que se cuestionaba era el pasado político del padre de Máxima, Jorge Zorreguieta, quien fue ministro de Agricultura durante la última dictadura militar argentina, encabezada por Jorge Rafael Videla.

El revuelo alcanzó tal punto que se llegó a plantear la posibilidad de que el príncipe abdique su condición de heredero a la corona a favor de su hermano. Pero el pueblo los salvó. Una encuesta difundida por la radio nacional reveló que el 89 por ciento de los holandeses aprobaba el matrimonio.

Pese a ello, el padre de Máxima no pudo asistir a la boda y su esposa tampoco participó, en solidaridad con su marido.

El 2 de febrero de 2002, Máxima y el príncipe se casaron en la iglesia medieval Nieuwe Kerk, en Amsterdam.

Ella entró sola al templo y minutos más tarde, cuando los músicos tocaron Adiós Nonino , de Astor Piazzolla, lloró ante los presentes y la multitud que miraba por televisión. La imagen de la flamante princesa de la mano del príncipe heredero, secándose las lágrimas, cautivó los corazones de los holandeses.

El matrimonio tuvo tres hijas: Amalia, la princesa heredera, nacida en 2003, Alexia, dada al luz en 2005 y Ariane, nacida en 2007.