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Grietas en el kirchnerismo ante la figura de Bergoglio

El oficialismo nunca lució tan dividido. Hay voces que destacan al nuevo Papa y otras que lo condenan severamente / Algunos bajaron los decibeles en las últimas horas.

16 de marzo de 2013 a las 12:01 a. m.
Horacio Aizpeolea (Corresponsalía)
Grietas en el kirchnerismo ante la figura de Bergoglio
Afiches. Aparecieron ayer en Capital Federal. Destacan la adhesión política juvenil del nuevo Papa (DyN).

Buenos Aires. Aún estaba Jorge Bergoglio en el balcón mirando a la multitud reunida en la Plaza San Pedro que lo aclamaba por su reciente proclamación papal, cuando sonó el teléfono en la Secretaría de Culto de la ­Nación.  Era la presidenta Cristina Fernández dando instrucciones para preparar el viaje a Roma. Una hora después, la oficina de prensa de la Casa Rosada daba a conocer un comunicado de felicitaciones al nuevo jefe de la Iglesia Católica. La Presidenta le auguraba al papa Francisco "una fructífera tarea pastoral desempeñando las grandes responsabilidades en pos de la justicia, la igualdad, la fraternidad y de la paz de la humanidad". La salutación formal contrastó con varias voces kirchneristas que expresaron, sin ninguna vuelta, su disgusto por la unción papal de Jorge Bergoglio. Rara vez hubieron tantas opiniones disonantes dentro del kirchnerismo. El silencio de figuras pesadas del oficialismo sobre el Papa también habló por sí mismo. Ayer, Estela de Carlotto, ­titular de Abuelas de Plaza de Mayo y figura estrechamente ligada al oficialismo, se ubicó enfrente de la Casa Rosada: "Uno razona que Bergoglio nunca habló ni se nos acercó a las Abuelas para ayudarnos. Ha ayudado en otros temas, muy lacerantes, pero no el nuestro", dijo. No obstante, Carlotto expresó su "voto de confianza en esta nueva misión que ha empezado con mucha humildad".El mismo día de la proclamación papal, Luis D'Elía tiró con munición gruesa, vía Twitter: "Bergoglio entregó a la dictadura genocida a Orlando Yorio y Francisco Jalics, sacerdotes jesuitas". "Bergoglio protector de Von Wernich y protector y confesor de Julio César Grassi", continúo. Ayer, D'Elía bajó un cambio y escribió: "Que Francisco sea un gran Papa, mucho mejor que Jorge Bergoglio". Cimbronazo. En la Legislatura porteña también el kirchnerismo sintió el cimbronazo. La diputada María Rachid (ex titular del Inadi) calificó a Bergoglio de "genocida, homofóbico y machista". El bloque K se retiró de la última sesión cuando se iba a tratar un proyecto referido al papa Francisco. Algunos kirchneristas explicaron que en realidad el bloque se fue por otros motivos y el episodio quedó envuelto en una gran confusión. El titular del bloque, Juan Cabandié, militante de La Cámpora, no dio ninguna explicación al respecto.Los militantes de La Cámpora ya habían silbado al flamante papa el mismo miércoles de su proclamación, cuando Cristina lo nombró, al final de su discurso, en Tecnópolis. El vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto también rescató la figura de Bergoglio al referirse al apoyo que el por entonces cardenal porteño le dio a la ley de medios. "Es un Papa peronista", afirmó en el programa 6,7,8 y defendió al Papa de las críticas periodísticas que surgieron en la mesa, en un infrecuente contrapunto.El presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, desde el mismo miércoles celebró la asunción del nuevo papa con 11 tuits seguidos. Su entusiasmo empequeñeció el apenas "beneplácito" expresado por Agustín Rossi, jefe de la bancada K. "La elección del nombre Francisco, en alusión a San Francisco de Asís, marca una huella, esperamos que signifique un compromiso para pueblo argentino acompañar al nuevo Papa", escribió. Ayer, Domínguez, desde la jerarquía institucional de su cargo, volvió a destacar la figura papal con más tuits. El último de ellos sonó dirigido a disciplinar las voces discordantes sobre esta cuestión: "El principal referente que tiene el kirchnerismo en Argentina es nuestra Presidenta".

Scioli

Recuerdo. El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, reveló que recibió "duras críticas" por haberse reunido en reiteradas ocasiones con el actual papa Francisco. "Me transmitía paciencia, perseverancia y prudencia, que es la fórmula de las tres P". Dijo que en su calidad de ­Sumo Pontífice no se mezclará en la política nacional.