Un gran paso, si es lo que parece
¿Provocará esta medida un éxodo masivo? Alejandra Conti.
Durante más de 50 años los cubanos no fueron libres de entrar y salir de la isla como cualquier ciudadano de un país democrático. La prohibición de viajar constituye una de las restricciones a la libertad personal más difíciles de justificar aún para partidarios del régimen castrista. El gobierno cubano argumentó durante años que así prevenía posibles golpes de Estado o sabotajes pergeñados desde Estados Unidos, la fuga de cerebros y el ingreso de espías. A pesar de la medida anunciada ayer, persiste la necesidad de obtener permiso para permanecer en el exterior, aunque extendido a 24 meses. Violar esta condición implica perder el derecho a la residencia y a la cobertura de salud y de educación.Persisten también restricciones para científicos, médicos, militares u otras personas a las que el Estado puede impedir viajar al exterior. Según lo publicado, "se mantendrán medidas para preservar el capital humano creado por la Revolución, frente al robo de talentos que aplican los poderosos". Y lo más polémico: no se permitirá la salida de una persona "cuando por otras razones de interés público lo determinen las autoridades facultadas".Uno de los casos que servirán de testigo sobre el grado de flexibilización que realmente tendrá la medida anunciada es el de Yoani Sánchez. La bloguera cubana pidió 20 veces en cinco años permiso para salir del país y las 20 veces su petición fue rechazada. "Aprendí a vivir en mi isla-prisión", dijo ayer Sánchez en un post en su blog en el sitio de The Huffington Post . Así y todo, el levantamiento de esta restricción es el más impactante en décadas y, sumado al permiso de vender casas y autos, una señal de cambio importante.Jaime Suchlicki, director del Proyecto de Transición en Cuba, había adelantado, en mayo pasado, en un artículo publicado en la revista Foreign Affairs, la flexibilización migratoria como parte de una estrategia a largo plazo con vistas a la democratización del país.Por su parte, la académica cubanoamericana Uva de Aragón interpretó que la medida obedece a la necesidad del gobierno cubano de aliviar la tensión social. "Cuba siempre tuvo posibilidad de abrir una válvula de escape cuando la situación se agravaba. Ocurrió con el éxodo de Camarioca, en 1965; con el de Mariel, en 1980, y durante la crisis de los balseros en 1994. Estados Unidos no puede permitir que eso se repita, por dos razones: por la crisis económica y por su política antiterrorista". En diálogo con este diario, De Aragón consideró que "lo anunciado responde a una exigencia de la población y a una necesidad del gobierno de eliminar empleados públicos de una burocracia inmanejable". En cuanto a la mención que hizo el diario Granma a que estas medidas "se inscriben en el proceso irreversible de normalización de las relaciones de la emigración con su patria", consideró que se refieren a la extrema necesidad de dinero de Cuba, aun del que viene de la muy odiada diáspora. "No se crea un mercado privado y una clase empresarial de un día para otro y esto es urgente", explica. ¿Provocará esta medida un éxodo masivo? Saldrá mucha gente de Cuba, sin dudas, pero no todo el mundo quiere irse de su país y menos si se produce una apertura que mantenga los logros de la Revolución. Sin libertad, esos logros pierden legitimidad.

