Golpe de Estado deja 50 muertos en Malí
Militares derrocaron al presidente Turé con el remanido pretexto de "restaurar la democracia"
Bamako. La crisis en el norte de Malí, donde conviven una rebelión secesionista tuareg con actividades de la red terrorista Al Qaeda, habría sido el justificativo dado por un grupo de militares para perpetrar un golpe de Estado contra el presidente Amadu Tumani Turé.
Tras la confusión que se vivió entre la noche del miércoles y la madrugada de ayer, finalmente quedó claro que los golpistas habían logrado el control de los resortes del poder y habían depuesto a Turé, a quien apenas quedaba un mes para concluir su mandato.
En una intervención en la televisión estatal de Mali, el capitán Amadu Haya Sanogo, presidente del autoproclamado Comité Nacional para el Restablecimiento de la Democracia y la Restauración del Estado (CNRDRE), anunció la suspensión de la Constitución y de todas las instituciones del país, la destitución del gobierno y el establecimiento del toque de queda a partir de ayer. Luego, los golpistas decidieron cerrar las fronteras y el espacio aéreo de Malí, medida que estará en vigor al menos hasta el martes.
Los golpistas no aparecieron en televisión hasta asegurarse de que habían tomado el control del palacio presidencial, donde libraron fuertes combates con las tropas leales a Turé, en los que hubo al menos 50 muertos.
Hasta anoche se desconocía el paradero de Turé, quien no se encontraba en el palacio presidencial en el momento del asalto, al que siguieron actos de saqueo. Al menos tres ministros, entre ellos los de Exteriores, Sumeylu Bubeye Maiga, y Administración Territorial, Kafuguna Kone, fueron arrestados por los golpistas y llevados al cuartel de Kati, a 15 kilómetros de Bamako, la capital del país y donde anteayer comenzó la asonada.
Los golpistas justificaron su acción con el argumento de que Turé se había revelado incapaz de solucionar o gestionar la crisis del norte del país y lo culparon de no haber dotado al ejército de los recursos necesarios para hacer frente a la rebelión secesionista tuareg ni a las bandas vinculadas a Al Qaeda.
Aunque en un primer momento dio la impresión de que el movimiento militar era un simple motín protagonizado por un grupo de soldados del cuartel de Kati, que se oponían a ser movilizados y enviados al norte, poco a poco se pudo apreciar que las otras fuerzas de seguridad, entre ellas la Gendarmería y la propia Guardia Presidencial, se sumaban al golpe.
Desde mediados de enero, los tuaregs del denominado Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) mantienen una guerra abierta con el ejército maliense, que ha sufrido decenas de bajas y muchos de cuyos efectivos fueron capturados por los separatistas.
Los combates provocaron el desplazamiento de unos 100 mil malienses, que buscaron refugio en países vecinos como Argelia, Mauritania, Níger o Burkina Faso. Otros 95 mil se marcharon a otras zonas de Mali. El MNLA reclama la independencia del Azawad, una amplia región de 850 mil kilómetros cuadrados, de la que dice ya controlar el 70 por ciento, declaró el lunes un líder separatista.
Entre los más pobres de África
A sólo un mes. Malí, uno de los países más pobres de África, se ha sumido en una grave crisis política e institucional, pese a que para abril estaban convocadas elecciones legislativas y presidenciales.
Dimensiones. Su superficie es de 1.240.000 kilómetros cuadrados, la séptima más extensa de África, y su población estimada supera los 12 millones de habitantes.
Recursos. Independizada de Francia en 1959, cerca de la mitad de su población vive debajo del umbral de la pobreza, fijado en 1,25 dólares por día. Sin embargo, en Malí hay recursos como oro, uranio y sal.

