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Giffords lucha por su vida y EE.UU. reflexiona sobre su retórica violenta

La legisladora demócrata respondió ayer a órdenes sencillas de sus médicos. Una nena nacida el 11-S fue una de las víctimas fatales de los disparos en Tucson.

10 de enero de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE, AP y Télam
Giffords lucha por su vida y EE.UU. reflexiona sobre su retórica violenta

Washington. La congresista demócrata Gabrielle Giffords sigue grave aunque con esperanzas de sobrevivir tras el ataque que sufrió el sábado en Arizona, y que ha disparado todas las alarmas en Estados Unidos por la violencia verbal con la que se expresan sus políticos. La clase política en general lanzó ayer un llamado público para bajar el tono de sus disputas, que alcanzó temperaturas extremas durante la última campaña electoral, con temas candentes como el plan de salud o la reforma migratoria.Giffords, quien anteayer recibió un disparo en la cabeza cuando se disponía a reunirse con votantes, había sido criticada por los más conservadores por su apoyo a la reforma sanitaria, y el día que fue aprobada en la Cámara de Representantes, su oficina fue objeto de un ataque vandálico.En el tiroteo, perpetrado por Jared Loughner de 22 años, murieron seis personas y 14 resultaron heridas."Vivimos en un mundo de imágenes y palabras violentas, pero los que ocupamos un cargo público y los periodistas que nos cubren debemos reflexionar e intentar apaciguar la retórica", dijo ayer en CNN el senador Dick Durbin, de Illinois. El senador republicano Lamar Alexander reconoció a su vez: "Tenemos que bajar el tono, tratarnos unos a otros con respeto, respetando nuestras ideas, incluso, en temas difíciles como la inmigración, los impuestos o la reforma de salud... sin inflamar las pasiones".Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, John Bohener, dijo que el atentado no impedirá a los legisladores seguir con su trabajo, aunque anunció que la polémica votación para revocar la reforma a la salud, prevista para este miércoles, será pospuesta.Pero los llamamientos contra la violencia verbal no vinieron sólo del lado político, sino también de familiares de las víctimas, entre las que se encontraba Christina Taylor Green, una nena de nueve años que nació el día de los atentados del 11-S, y que acudió al acto de Giffords interesada en aprender de la política. "Detengan la violencia, detengan el odio", dijo la madre de la pequeña, Roxanna Green, en una conmovedora intervención telefónica en televisión.La madre recordó que Christina había aparecido en el libro Rostros de la Esperanza sobre los nacidos el 11 de septiembre de 2001. "Quiero que su memoria permanezca entre nosotros, como la cara de la esperanza, la cara del cambio", apuntó.Mientras, la congresista Giffords seguía anoche luchando por su vida en el Hospital de la Universidad de Arizona, donde los médicos, pese a la gravedad de su caso, seguían siendo ligeramente optimistas.El jefe de traumatología, Peter Rhee, indicó que debido a la operación que se le realizó tras el disparo en la cabeza y a que está con respiración asistida, no puede hablar, aunque sí es capaz de "comunicarse, de responder a órdenes simples. Pudo comunicarse de una manera no verbal", señaló y añadió que los doctores están "muy, muy animados" por esta respuesta.El jefe de neurocirugía del hospital, Michael Lemole, explicó que la bala le atravesó el cráneo por el lado izquierdo, pero sin cruzar de un hemisferio a otro, lo que consideró positivo.Barack Obama, telefoneó al esposo de la congresista, Mark Kelly, para darle su apoyo e interesarse por el estado de la legisladora. Kelly es un astronauta de la Nasa.Mientras prosiguen las investigaciones sobre el atentado, las autoridades formularon cinco cargos contra Jared Loughner, tres por intento de asesinato y dos por asesinato en primer grado.

Reacciones y repudios luego de la conmoción

Minuto de silencio. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió a "todos los norteamericanos" que hoy a las 11 realicen un "minuto de silencio" para recordar a las víctimas del ataque ocurrido anteayer en Tucson, Arizona, que provocó la muerte de seis personas y heridas a 13, entre ellas la diputada demócrata Gabrielle Giffords.

Condena de Fidel. El ex presidente de Cuba Fidel Castro calificó de "injustificable" el ataque a disparos perpetrado el sábado en Tucson. "Hasta los que no compartimos en absoluto sus ideas políticas o filosóficas, deseamos sinceramente que no mueran niños, jueces, congresistas, ni ciudadano alguno de Estados Unidos de forma tan absurda e injustificable", expresó Fidel en un artículo publicado ayer por medios de la isla.

En la mira de Palin. El ex mandatario cubano recordó además la amenaza que hicieran la ex candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos en las elecciones de 2008 y líder del Tea Party, Sarah Palin, así como el ex contrincante de Gabrielle Giffords en el Congreso, Jesse Kelly, quienes publicaron mensajes en Internet donde apuntaban con "un fusil" (en el caso de Palin) o con "un M-16 automático" (Kelly) a sus adversarios durante sus respectivas campañas.

Desde Argentina. El titular de la Central de Movimientos Populares (CMP), Luis D'Elía, repudió el ataque a la legisladora del Partido Demócrata y dijo que, ante el hecho, respira "profundo" por la presidenta Cristina Fernández. "Lamentamos profundamente el ataque brutal a balazos sufrido por la legisladora norteamericana Gabrielle Giffords, una luchadora es pos de la salud social, los derechos de los ancianos y los niños con capacidades diferentes", dijo D'Elía en un comunicado de prensa.