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Fujimori versus Humala, Bayly versus Vargas Llosa

En una campaña en cuyo tramo final se acentúan las descalificaciones y denuncias cruzadas, personalidades y medios toman partido y juegan fichas por Ollanta o Keiko. Marcelo Taborda.

18 de mayo de 2011 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Fujimori versus Humala, Bayly versus Vargas Llosa

Cuando en la noche del 10 de abril se confirmó la victoria insuficiente de Ollanta Humala y el segundo puesto de Keiko Fujimori en la primera vuelta de las presidenciales de Perú no fueron pocos los que imaginaron, de cara al balotaje del 5 de junio, un escenario parecido al de 2006. Por entonces, Humala también se había impuesto en el primer turno y debía enfrentar en segunda vuelta a un Alan García que, tras su convulsionada salida del poder en 1990 y su derrota en balotaje frente a Alejandro Toledo en 2001, acababa de desplazar del segundo lugar por un puñado de votos a la candidata del establishment, Lourdes Flores."Filtrado" en el balotaje, García supo capitalizar las reservas que el candidato nacionalista despertaba en las clases peruanas más acomodadas y en los grupos económicos que habían sido parte del poder desde Alberto Fujimori en adelante. Alan alimentó fantasmas de una injerencia chavista en Perú si el ex militar era ungido presidente. Al final, una mezcla de nostalgia de viejos militantes apristas, de miedo conservador a un viraje de izquierda al estilo bolivariano y de connivencia con seguidores del presidente que renunció por telegrama desde Japón volvió a llevar a García a la Casa de Pizarro.Hoy, a dos semanas y media de otro balotaje, la estrategia de la hija de Fujimori para aglutinar a un electorado anti-Humala, tiene puntos comunes con lo que hace cinco años hizo el actual mandatario. Pero Keiko carga con el lastre de un apellido y una historia familiar que así como le dio los votos para convertirla hace tiempo en congresista, puede jugarle en contra a la hora de apelar a estrategias de demonizaciones y golpes bajos.En los últimos días, mientras una encuesta daba a Keiko seis puntos arriba de su contendiente y otra ponía a Humala un punto por encima, diferentes medios y personalidades peruanos abandonaron su prescindencia y tomaron partido por alguno de los candidatos que esperan asumir el gobierno el 28 de julio. Algunos, lo hicieron de modo abierto; otros, como parte de campañas que se tejen detrás de la escena política.A este juego de presiones y tramas conspiratorias lo denunció incluso el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, en columnas publicadas entre otros por los diarios El País , de España, y El Comercio , de Lima. Tras su desafortunada comparación preelectoral del ahora confirmado balotaje Humala-Fujimori con "una elección entre el sida y el cáncer", Vargas Llosa afirmó: "Sin alegría y con muchos temores, les pido a los peruanos democráticos que hagan lo mismo que yo y voten por Humala".Luego de argumentar que el candidato nacionalista ha moderado su discurso y puesto al del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y no al del venezolano Hugo Chávez como su modelo a seguir, Vargas Llosa denunció que Alan García ordenó a los servicios de Inteligencia destruir la campaña de Humala. El novelista aludió al que se conoce ya como "Plan Sábana", con el cual se buscaría minar el prestigio de Ollanta y su entorno más cercano mediante "métodos delictivos, espionaje telefónico, operaciones calumniosas y escándalos filtrados a la prensa". Vargas Llosa no sólo pidió el voto para quien hasta hace poco consideraba una amenaza para el modelo, sino que dijo que había medios y periodistas complotados contra Humala y que "una eventual victoria de Keiko sería la convalidación de los crímenes de la dictadura que encabezó su padre".De la misma "operación anti-Humala" se hizo eco con una denuncia el diario La Primera, en la que se deslizó que Jaime Bayly, quien volvió el 1° de mayo a la televisión peruana, sería parte de la trama denunciada por miembros de los servicios de Inteligencia que se habrían negado a ser utilizados.En uno de esos programas, el escritor y sarcástico presentador pareció adoptar una pose más seria cuando sentenció: "Ollanta Humala fue el autor intelectual del fallido golpe de Andahuaylas, liderado por su hermano Antauro en enero de 2005 y que finalizó con la muerte de cuatro policías que cumplían con su deber". Bayly, quien mucho antes que Vargas Llosa se decantara por el nacionalista había llamado a votar por la hija de Fujimori, sostuvo que si gana Humala su gobierno se caracterizará por el "matonismo".Y mientras los intelectuales juegan sus fichas, los medios hacen lo suyo. Unos evocan los tiempos en que Humala comandaba el cuartel militar de Madre Mía, y con el alias de "Capitán Carlos" habría sido responsable de violaciones a derechos humanos y hasta desapariciones de personas, según una acusación archivada. Otros, muestran en ediciones digitales videos de Alberto Fujimori y su temible jefe de Inteligencia, Vladimiro Montesinos, como íconos de una "década oscura" por la que ambos ahora enfrentan largas condenas que Keiko, aunque juró no hacerlo, dicen que no tardará en conmutar.El último tramo de campaña peruana promete más descalificaciones y guerra sucia. La carga negativa del rival parece ser el mejor argumento para cosechar los votos propios.