Francia, nuevo epicentro del terremoto financiero
Rumores sobre una posible rebaja de la nota de deuda gala produjeron descalabro en los mercados de Europa y de EE.UU. Sarkozy quiere acelerar los ajustes.
París, Nueva York. La Bolsa de París se hundió ayer 5,45 por ciento, afectada por la crisis global y versiones sobre una baja de la calificación de la deuda de Francia, cuyo gobierno rechazó la posibilidad y anunció nuevas medidas de ajuste para reducir el déficit fiscal. El Ministerio de Economía francés desmintió las versiones de una reducción de la nota francesa y las calificó como "totalmente infundadas".A su vez, las tres agencias calificadoras, Standard & Poors (S&P), Fitch y Moody's, confirmaron que no hay riesgo de reducción del rating de la deuda francesa, según fuentes oficiales. El director para rating soberano de S&P, Moritz Kraemer, afirmó que la deuda francesa sigue con "perspectiva estable".Según los operadores, los activos franceses también fueron golpeados ayer por el flujo de inversiones hacia Alemania, cuyos bonos de deuda son considerados "los únicos seguros de Europa".Francia es el único país con la mejor calificación de deuda, "AAA", que paga más diferencial sobre los bonos alemanes debido a la incertidumbre que afecta a toda Europa.A pesar de la desmentida de las agencias de calificación, los inversionistas se desprendieron de forma masiva de sus acciones en bancos franceses. Société Générale perdió más de 20 por ciento en determinado momento y BNP Paribas casi 10 por ciento, mientras Credit Agricole llegó a caer un 14 por ciento.Société Générale pidió la intervención de la Autoridad de Mercados Financieros de Francia (AMF) después de la drástica caída de sus acciones. Salió al cruce. El gobierno que preside Nicolas Sarkozy reaccionó con el anuncio de que el 24 de agosto presentará nuevas medidas para la reducción del déficit fiscal, informaron fuentes oficiales tras una reunión convocada por el mandatario, quien suspendió sus vacaciones. El gobierno espera reducir su deuda pública, que este año se ubicó en el 5,7 por ciento del Producto Interno Bruto, llevándola a 4,6 por ciento en 2012 y al tres por ciento en el año 2013.Un comunicado de la presidencia francesa afirmó que en el actual contexto de turbulencia de los mercados es esencial "plasmar el compromiso del ajuste de las cuentas públicas en una norma constitucional de equilibrio".El comunicado indica que Sarkozy "llama a la responsabilidad de cada uno, más allá de los lineamientos partidarios, para que el compromiso de equilibrio de las cuentas públicas constituya una prioridad compartida por todos".La inclusión de una norma que establece el equilibrio del presupuesto en la Constitución francesa, conocida como "regla de oro", es una medida en la que Sarkozy y su gobierno insisten hace tiempo, en vista de las elecciones de 2012.Los compromisos de reducción del déficit fiscal de Francia "son intocables y se mantendrán cualquiera sea la evolución de la situación económica", añadió la nota.En Bruselas, la Comisión Europea comunicó que está en "contacto constante" con las autoridades de "Francia, España y Alemania".Por su parte, el gobierno alemán sostuvo que no es necesario aumentar la disponibilidad del fondo de salvataje de la Unión Europea (UE), denominado Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera. Generalizada. Pero no sólo los bancos franceses salieron mal parados. Todos los bancos europeos de importancia encararon ventas masivas de sus acciones ante los temores de que estén demasiado expuestos a la crisis. El alemán Commerzbank AG destinó casi mil millones de dólares con cargo a reservas para cubrir las pérdida ante la devaluación de los bonos griegos.Del otro lado del Atlántico, los números también fueron rojos. En Nueva York, el promedio industrial Dow Jones cayó 519,83 puntos, el 4,6 por ciento, a 10.719,94. Por puntos, fue la novena caída más pronunciada para ese mercado en su historia. El Dow Jones ya perdió más de dos mil puntos en menos de tres semanas.Los mercados asiáticos subieron, pero en reacción a las alzas de la víspera, y cerraron antes de los desplomes en Europa y Estados Unidos.

