"Fidel Castro quiere apertura con EEUU"
Lo dijo el cardenal cubano Jaime Ortega.
El arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, quien colaboró en la liberación de disidentes presos, aseguró que el presidente cubano, Raúl Castro, tiene interés en lograr una "apertura" con Estados Unidos.Castro "desea una apertura con el gobierno estadounidense", dijo Ortega en una entrevista con el diario Washington Post publicada hoy, según recogió DPA."Me ha repetido en varias ocasiones que está dispuesto a hablar directamente con el gobierno de Estados Unidos, sobre cualquier cosa", agregó el prelado, de acuerdo con el matutino, que agrega que uno de los objetivos sería una reactivación de la atribulada economía cubana gracias a un mayor comercio e inversiones estadounidenses en la isla.Ante la pregunta de si este diálogo incluiría las reformas democráticas que ha reclamado el gobierno de Barack Obama como una condición para una mejora de las relaciones, Ortega subrayó que se debe ir "paso a paso"."No es realista empezar por el final. Esto es un proceso. Lo más importante es dar pasos en el proceso", agregó, aunque a la par destacó que el proceso iniciado a mediados de mayo con la Iglesia cubana es "algo nuevo" y que "abre posibilidades".Ortega visitó Washington la semana pasada para recoger un premio de la organización católica Orden de los Caballeros de Colón, en medio del proceso de liberaciones de hasta 52 presos políticos producto de su diálogo con Raúl Castro.En la que fue su segunda visita a la capital estadounidense en poco más de un mes, Ortega entrevistó a altos miembros de la administración Obama, entre ellos el asesor de Seguridad Nacional, Jim Jones, y el secretario de Estado adjunto para América Latina, Arturo Valenzuela.Ya en su primera visita a Washington, a fines de junio, el cardenal se había visto con miembros del gobierno estadounidense como Valenzuela, pero en esta ocasión las entrevistas fueron realizadas de forma más abierta.Fruto del diálogo de Ortega y Castro iniciado a mediados de mayo el gobierno cubano se comprometió a la liberación de los 52 disidentes que todavía quedaban en prisión del grupo de los 75 condenados a largas penas de cárcel en la denominada "primavera negra" de 2003.Funcionarios norteamericanos le reiteraron a Ortega la expectativa de Washington de que Cuba libere a todos los presos políticos, así como al contratista norteamericano Alan Gross, detenido desde fines de 2009 en La Habana, acusado -aunque aún no se hayan presentado cargos- de espionaje, algo que Estados Unidos rechaza vehementemente.

