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Los europeos profundizan su unidad y delegan soberanía

El pacto de la UE demuestra que los países están comprometidos con la moneda común y dispuestos a darle más poder a Bruselas.

28 de octubre de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencia AP
Los europeos profundizan su unidad y delegan soberanía

Bruselas. El plan de la Unión Europea (UE) para solucionar la peor crisis financiera de sus 50 años de historia podría decidir el rumbo político del continente, desde una colección de estados soberanos en una superpotencia única con proyección mundial. La lucha por mantener la unidad del euro generó enormes tensiones entre los países e hizo pensar a algunos que la unión monetaria podría no durar mucho más.Pero antes del amanecer del jueves, los líderes de la UE llegaron a un acuerdo que da la impresión de que están tan comprometidos con la defensa de la divisa común que preferirían renunciar a parte de su soberanía a la hora de adoptar decisiones que contemplar el desmantelamiento de su unión."La noche pasada fue un paso crucial", expresó ayer el presidente de la UE, Herman Van Rompuy.Ese paso crucial incluye, en parte, dar a la sede de la UE en Bruselas algunos poderes presupuestarios que detentaban hasta ahora sólo las capitales nacionales.Para empezar, los líderes de las 17 naciones que usan el euro pusieron límites presupuestarios a Grecia e Italia por su mala gerencia económica, asegurando que cada jubilado en Milán y cada obrero de la construcción desempleado en Atenas sepa ahora que su futuro no depende ya de sus capitales nacionales, sino de Bruselas.Lo que comenzó como una divisa común hace 10 años para facilitar el turismo, promover el comercio y evitar devaluaciones competitivas quedó transformada por esta crisis en una palanca para fomentar una cooperación que alguna vez imaginaron los partidarios de una Europa plenamente unida."La política monetaria por sí sola no es suficiente para solucionar la situación", dijo Van Rompuy."No podemos tener una divisa común, una política monetaria común y dejar todo lo demás en manos de los países afectados. Por eso, las 17 (naciones de la Eurozona) tendrán que hacer más", se explayó. Vieron el abismo. Incluso si esas recriminaciones fomentan más euroescepticismo en algunos países miembros, al final poco importará. Los líderes de las naciones más débiles contemplaron el abismo al que se acercaron y se sintieron más que contentos de depender, una vez más, del dinero y la sapiencia de las naciones acaudaladas. Quizá puedan salvarse unidas. Divididas están condenadas a un fracaso garantizado. Países acaudalados como Alemania y Holanda nunca ocultaron su descrédito por las naciones derrochadoras del bloque, aunque comprenden que su expulsión minaría su divisa común y, lo que es peor, sus economías nacionales.En la próxima reunión, el 9 de diciembre, los líderes de la UE valorarán un plan sobre cómo lograr ese grado de control económico. Dijeron que incluso podrían considerar cambios en el tratado que despojarían más soberanía nacional a las capitales nacionales.Con un mercado de 500 millones de ciudadanos y potencias económicas como Alemania y Francia, la UE tiene el potencial de seguir siendo potencia global durante décadas.Dos posibilidades podrían minar este escenario. Los mercados, animados ayer, podrían volverse otra vez contra la UE si los países se ven sometidos a más presiones fiscales. Y también está la posibilidad de elecciones que causen un cambio."Salvamos la Eurozona y esa es la buena noticia y la razón por la que los mercados respondieron de forma positiva", dijo en París el economista Marc Touati, de la firma Assya Compagnie Financiere. "Pero sólo la salvamos temporalmente", añadió.