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El significado de los gestos

La promesa de libertad para 52 disidentes políticos cubanos le da aire al gobierno cubano, que está muy necesitado de oxígeno económico.

11 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
El significado de los gestos

El gobierno cubano cedió ante presiones externas e internas y liberará a unos 52 presos de conciencia. El fin de la pena no es incondicional, ya que se les exige a los liberados que se exilien. "No se puede permitir que tantos cubanos se encuentren entre la pared de la prisión y la espada del destierro. Es inmoral forzar a la emigración a quienes sean liberados –posiblemente– en los próximos días", decía en su blog Yoani Sánchez.Es la cárcel o el destierro, y esto es lo mejor que consiguieron la Iglesia cubana y España, que negociaron con el régimen el fin de la prisión de los disidentes. Lo que sí debería ser considerado un avance es que el gobierno prometió no incautar las propiedades de los liberados y permitir que sus familiares los visiten en el exterior, o que los acompañen y vuelvan.Todos los disidentes beneficiados con estas medidas habían sido condenados a penas de cárcel en 2003 por atentar contra la soberanía nacional y conspirar con Estados Unidos. Los presos figuraban en las listas de Amnistía Internacional y de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) como prisioneros políticos. Entre los liberados hay tres periodistas, según informó la ONG independiente Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por su nombre en inglés).Los primeros cinco liberados irán a España, según acordó el gobierno de Raúl Castro con el canciller español, Miguel Ángel Moratinos. El acuerdo fue considerado un triunfo en Madrid. Tanto, que el  gobierno español aseguró el viernes que en los próximos tres meses quedará definitivamente zanjado el conflicto por los presos de conciencia, aunque no se sabe cuántos son los presos en esta situación. Según la CDDHRN, son 167; según Amnistía Internacional, 63.El plazo parece un poco corto para la parsimonia con que se manejan estas situaciones. Asimismo, siempre existirá la sospecha de que los presos políticos son mantenidos en esa situación para ser canjeados por algún otro beneficio.Motivos. Hubo muchas razones políticas, sociales y económicas –sobre todo económicas– para lograr la promesa de la liberación de los disidentes.España quiere hacer negocios en Cuba, y La Habana necesita crédito e inversores. Liberar disidentes es un buen gesto que además pueden capitalizar tanto Cuba como España y la Iglesia.La ayuda de Venezuela ya no alcanza (el gobierno de Hugo Chávez tiene sus propios problemas) y el estado de la economía cubana podría describirse como terminal crónico. El embargo de Estados Unidos aporta su dosis para perjudicar al gobierno, pero más perjudica a los cubanos de a pie, que cobran sueldos oficiales pero deben comprar la comida de todos los días en el mercado negro.Por otra parte, el gesto cubano también apunta a Washington, donde se trata actualmente la posibilidad de anular la restricción de viajar a Cuba para los ciudadanos estadounidenses.Aunque libere a los presos políticos, el régimen de los Castro no abre ninguna puerta. Simplemente reconoce que las personas que liberan nunca debieron estar presas. Hace una concesión táctica, como señalaba el diario The Washington Post, para ganar tiempo. Concesión que no significa que haya más espacio para la disidencia.Los tibios gestos del comienzo del gobierno de Raúl Castro no fueron más allá. Todo lo que se hace parece destinado a descomprimir una situación insostenible, ya sea internamente o externamente. Hasta la misma izquierda democrática latinoamericana empieza a levantar la voz en contra de un régimen que ya la dejó sin argumentos para defenderlo.Lo dice la académica Claudia Hilb en su ensayo Silencio, Cuba (Edhasa). "El resultado (de la Revolución Cubana) no fue la conformación de una sociedad liberada de la explotación sino la instalación de una nueva forma de dominación. Que pudo tomar, y tomó de hecho en Cuba formas de distribución más igualitarias, al tiempo que imponía formas de dominación política y de sumisión inimaginadas".