El gobierno iraquí acusó a Wikileaks de querer hundirlo
Desde Bagdad, el primer ministro Nuri al Maliki acusó a Wikileaks de difundir los documentos para sabotear su reelección.
Desde Bagdad, el primer ministro Nuri al Maliki acusó a Wikileaks de difundir los documentos para sabotear su reelección. A través de un comunicado, la oficina del primer ministro expresó que la difusión de los documentos podría obedecer a motivaciones políticas dado el momento en que sucedió. "La filtración es usada contra partidos y dirigentes nacionales, en especial contra el primer ministro", afirma el comunicado.Al Maliki, que pertenece a la corriente chiíta del Islam, brega desde hace siete meses por conservar su puesto, después de que las elecciones de marzo no arrojaron un ganador claro.Según la declaración, los documentos no contienen pruebas de trato abusivo a los detenidos durante el período de Al Maliki al frente del gobierno.El comunicado expresó confianza en la conciencia del pueblo "sobre estos juegos y burbujas mediáticas que son motivados por metas políticas conocidas".La declaración elogia al mandatario al decir que mostró valor al ser estricto con los terroristas. El texto no dio más detalles.Las denuncias de abusos de prisioneros también eran muy comunes antes de que Al Maliki asumiera su puesto.Los rivales del primer ministro aprovecharon la nueva crisis con rapidez para remarcar sus preocupaciones sobre un posible segundo mandato.Un vocero de la coalición política de base sunita Iraqiya, el partido que ganó más bancas en los comicios de marzo, dijo que los documentos muestran por qué es importante tener un gobierno de unidad en el que los diversos sectores compartan el poder."Poner todo el poder de la seguridad en manos de una persona que es el comandante en jefe de las fuerzas armadas ha llevado a estos abusos y prácticas de tortura en las prisiones iraquíes", expresó ayer una vocera de Iraqiya.

