"El Chapo" Guzmán, el nuevo enemigo público de Chicago
Es el líder del Cartel de Sinaloa, que suministra la mayor parte de los narcóticos que se venden en la tercera ciudad más grande de EE.UU.
Chicago. Por primera vez desde la época de la prohibición del alcohol, Chicago tiene un nuevo enemigo público número uno, un narcotraficante mejicano tan peligroso que las autoridades le asignaron la famosa etiqueta creada para Al Capone. Joaquín "El Chapo" Guzmán fue señalado por su papel como líder del poderoso Cartel de Sinaloa, que suministra la mayor parte de los narcóticos que se venden en la ciudad, según la Comisión del Crimen de Chicago y el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA)."Guzmán es para los narcóticos lo que Al Capone fue para la cerveza y el whisky", dijo Al Bilek, vicepresidente ejecutivo de la comisión. "De los dos, Guzmán es por mucho el más peligroso (...) y tiene más poder y capacidad financiera de la que Capone jamás soñó", agregó.Fue la comisión del crimen la que designó a Capone enemigo público número uno en 1930. El organismo no gubernamental lleva un registro de las tendencias delictivas en la ciudad y ya calificó a otras personas como enemigos públicos, pero Capone era el único que había sido declarado el número uno. Hasta ahora. A la distancia. A diferencia de Capone, Guzmán no vive en Chicago. Se cree que se oculta en una región montañosa en el oeste de México, pero por todo el caos que genera en la tercera ciudad más grande de Estados Unidos debe ser tratado como un jefe de la mafia local, dijo Jack Riley, principal funcionario de la DEA en Chicago. Su oficina se unió a la Comisión del Crimen de Chicago para poner la etiqueta a Guzmán. El objetivo de destacar a "El Chapo" es generar más apoyo de la opinión pública para perseguirlo, dijo Bilek.Guzmán, que es buscado por la Justicia desde que se escapó de una cárcel mejicana en un camión de lavandería en 2001, es uno de los prófugos más peligrosos y buscados del mundo. También es uno de los más ricos: la revista Forbes estimó su fortuna en unos mil millones de dólares.Ahora, con 55 años, Guzmán enfrenta en Chicago cargos federales de tráfico y, si es detenido, las autoridades estadounidenses desean su extradición. Washington ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por su captura.

