El caos deja más muertos en Tailandia
Habría al menos 5 víctimas fatales, entre ellos un fotógrafo italiano. Incendian 27 edificios. Video.
El Gobierno de Tailandia declaró hoy el toque de queda en Bangkok después de que las tropas asaltaran el bastión de los "camisas rojas" en el corazón comercial, y grupos de seguidores atacaran e incendiaran edificios en la capital y en varias provincias del país. Al menos cinco personas, entre ellas un reportero italiano, murió y unas 50 resultaron heridas durante los tiroteos librados por los manifestantes y soldados, que apoyados por blindados penetraron por todos los flancos en la zona ocupada desde hacía casi seis semanas.
Incendios. Al menos 27 edificios de Bangkok fueron incendiados hoy por partidarios del frente de los camisas rojas, en represalia por el asalto de las tropas tailandesas contra su bastión en el corazón comercia de la capital.
El principal asesor del gobernador de Bangkok, Thanom Onketphol, señaló que los servicios de bomberos y voluntarios no han podido extinguir el incendio provocado en lujoso centro comercial Central World, el segundo mayor del sudeste de Asia y renovado hace unos tres años.
Rendición. Otras dos personas perdieron la vida en los disturbios que estallaron en varias provincias del noreste del país, donde los "camisas rojas" atacaron edificios oficiales en represalia. A las tropas les costó poco esfuerzo derribar y sobrepasar las barricadas de neumáticos y las empalizadas hechas de cañas de bambú, que los "camisas rojas" rociaron previamente con combustible para quemarlas al paso de los soldados. El cadáver de un miembro de la fuerza paramilitar del frente rojo fue encontrado por los soldados al lado de su pistola, y a pocos metros los soldados hallaron el de un manifestante con un tiro en el pecho. Entrega de armas. Después de avanzar unos cientos de metros por diferentes calles sin encontrar casi resistencia, las tropas se detuvieron a escasa distancia del epicentro del campamento, en el que según estimaciones había en aquellos momentos unos 3.000 manifestantes, entre ellos muchas mujeres y personas mayores. Cerca, paramilitares del frente rojo, algunos de ellos con armas de fuego se entregaron y fueron detenidos, mientras los soldados estrechaban el cerco para evitar que los cabecillas escapasen aprovechando el caos en algunas áreas del campamento. Con los líderes y manifestantes acorralados, el Gobierno tailandés anunció en un mensaje televisado, que la operación militar había sido un "éxito". Acto seguido y siete horas después de que las tropas entraran en la fortaleza, los cabecillas de la protesta anunciaban su rendición y pedían a sus seguidores por la megafonía del campamento, que se marcharan. Señal de TV bloqueada. En las afueras de Bangkok, unos cientos de partidarios del frente antigubernamental asaltaron y tomaron el control de la instalación de Thaicom, que bloquea por orden del Gobierno la señal por satélite a la cadena de televisión PTV de los "camisas rojas". La violencia se extendió rápidamente por provincias del noreste del país, bastión del movimiento de los "camisas rojas" que guía y financia el ex mandatario Thaksin Shinawatra, exiliado en Dubai a raíz de que fuera condenado en rebeldía a dos años de cárcel por un delito de corrupción cometido antes del golpe de estado que le desalojó del poder en 2006.

