"El 1° de enero podré irme tranquilo a beber agua de coco"
Luiz Inácio Lula da Silva afirmó ayer que está convencido de la victoria de Dilma Rousseff en octubre, pero advirtió que "no será fácil".
Luiz Inácio Lula da Silva afirmó ayer que está convencido de la victoria de Dilma Rousseff en octubre, pero advirtió que "no será fácil".
"No tengo ninguna duda de que podré irme tranquilo a beber agua de coco cuando entregue el poder, el 1° de enero de 2011, porque sé que Dilma gobernará este país con la mayor sabiduría", declaró Lula en la convención nacional del Partido de los Trabajadores, convocada en Brasilia para ratificar a su ex ministra como abanderada del partido.
Lula advirtió al partido sobre una campaña llena de denuncias o golpes bajos de otras fuerzas opositoras. "Esperamos que nuestros adversarios estén dispuestos a hacer una campaña de nivel elevado, para discutir ideas, y que no hagan ese juego rastrero de estar inventando denuncias todos los días", dijo el mandatario.
Lula hizo un repaso de los programas sociales que su gobierno desarrolló desde 2003 y aseguró que todos han tenido una activa participación de Rousseff, quien ocupó los cargos de ministra de Minas y Energía y de la Presidencia.
Valoró los planes que permitieron generar "14 millones y medio de empleos" en los últimos siete años y medio y afirmó que Rousseff representa "la garantía de continuidad que el país precisa". También aludió a la economía brasileña y se felicitó por el hecho de que "ahora Brasil le está prestando dinero al Fondo Monetario Internacional y hasta a Grecia".
"Con los cambios que Brasil experimentó, con la democracia consolidada, con los más pobres pasando a la clase media, Dilma va a recibir el país que yo quería haber recibido", declaró el mandatario.
Sonriente, vaticinó que "en estos comicios, el pueblo va a sentir algo en falta, porque el nombre de Lula no estará en las cédulas electorales".
Recordó que fue candidato en las últimas cinco presidenciales y que ésta será la primera en la que no se postule, pues fue reelegido en 2006 y la Constitución le impide buscar un tercer mandato consecutivo. "Para llenar ese vacío, me cambié el nombre por el de Dilma", afirmó Lula, quien se dirigió luego a la candidata y dijo: "Sé que vas a ganar estas elecciones, porque ya estás con cara de ser la primera mujer presidenta de la República".

