EE.UU. le pidió perdón a Argentina por las filtraciones de WikiLeaks
El canciller argentino recibió ayer a un enviado de Washington que entregó una carta de Hillary Clinton dirigida a Cristina Fernández. Obama calificó las revelaciones de documentos de "actos deplorables".
Buenos Aires, Washington. El subsecretario de Estado para Asuntos Políticos de Estados Unidos, William Burns, expresó ayer al canciller argentino, Héctor Timerman, las "disculpas" de su gobierno por las filtraciones de WikiLeaks, a las que el presidente Barack Obama calificó de "actos deplorables" e "irresponsables". Burns, quien llegó a Argentina como parte de su gira por Sudamérica, que lo llevó a Chile y después a Brasil, se entrevistó con Timerman en una cita de la que también participó la embajadora de Estados Unidos en Buenos Aires, Vilma Socorro Martínez.Según fuentes oficiales, Burns le entregó a Timerman una carta manuscrita dirigida a la presidenta argentina, Cristina Fernández, y firmada por la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, donde le agradece que haya evitado hacer comentarios públicos sobre los documentos secretos dados a conocer por WikiLeaks.Esta organización filtró cerca de 250 mil cables diplomáticos estadounidenses que pusieron en tela de juicio los contactos y las fuentes de información de las que se nutren las embajadas de Estados Unidos en todo el mundo.Timerman señaló que durante la "muy amable" reunión con Burns el funcionario "expresó las disculpas de su país por la situación de WikiLeaks."Nos confirmaron que estudian cambiar la forma en cómo recurren a sus fuentes de información", añadió el canciller argentino.Los primeros documentos filtrados revelaron que el Departamento de Estado pidió información a su Embajada en Buenos Aires sobre el estado mental y de ánimo de la presidenta Cristina Fernández.Los telegramas enviados por los diplomáticos estadounidenses en Buenos Aires también revelaron supuestos vínculos de un alto funcionario con la corrupción y el narcotráfico, y que la presidenta argentina aceptó "cooperar con el gobierno de Estados Unidos en Bolivia" para mejorar la relación entre ambos países.Tras la filtración, el 2 de diciembre Hillary Clinton llamó a Cristina Fernández para darle explicaciones sobre los telegramas diplomáticos que hacen referencia a Argentina. Llamadas telefónicas. En tanto, el presidente Obama condenó ayer, en diferentes conversaciones telefónicas con su colega mejicano, Felipe Calderón, y el primer ministro turco, Recep Erdogan, los "actos deplorables" e "irresponsables" de la web creada por el australiano Julian Assange. Según indicó la Casa Blanca en un comunicado, Obama llamó por teléfono a Calderón para felicitarlo por el éxito de México en la organización de la Conferencia de Cancún contra el cambio climático. En la conversación, abordaron la filtración de cables diplomáticos, que el comunicado califica de "acto deplorable".Ambos mandatarios "se mostraron de acuerdo en que estos actos irresponsables" no deben distraer a los países de su importante cooperación, indicó la Casa Blanca.Algunos de los cables publicados revelan que un ex alto funcionario mejicano dio a entender –durante una reunión con representantes estadounidenses en octubre de 2009– que el gobierno había perdido el control sobre ciertas partes del país por el narcotráfico.En otro de los cables, Hillary Clinton pregunta cómo afectan a Calderón, en su personalidad y su forma de gobernar, las noticias adversas de la guerra contra el narcotráfico y la crisis económica.México sufre desde hace cuatro años una ola de violencia atribuida a una guerra entre los carteles de la droga por el control del mercado local y las rutas hacia Estados Unidos, que se ha saldado con más de 30 mil muertos.En la conversación de ayer, Obama "felicitó al presidente Calderón por su liderazgo".En tanto, en su charla con Erdogan, el mandatario estadounidense "expresó su pesar por el acto deplorable de WikiLeaks y ambos líderes acordaron que no influirá o perjudicará la estrecha colaboración" entre los dos países.Erdogan encargó a los expertos legales de su Partido de la Justicia y el Desarrollo que estudien posibles acciones legales contra WikiLeaks y los diplomáticos estadounidenses autores de los cables que afectan a Turquía.
Comparaciones y pedidos de prudencia
Una amenaza. La expansión revolucionaria acometida por el presidente venezolano, Hugo Chávez, en América latina es, en opinión del ex mandatario colombiano Álvaro Uribe, "una amenaza comparable a la de Hitler en Europa", reveló uno de los últimos cables de WikiLeaks. Uribe hizo esta comparación en 2007, en una reunión con siete senadores de Estados Unidos.
No oficiales. El Vaticano subrayó ayer que las últimas filtraciones difundidas por WikiLeaks sobre la Santa Sede no pueden ser considerados como manifestaciones de ésta, ni como citaciones precisas de las palabras de sus oficiales, por lo que su veracidad debe ser evaluada con "prudencia". Según el Vaticano, los cables "reflejan la opinión de aquellos que los han redactado".

