EE.UU. dijo que investigará la matanza en Afganistán
Un soldado estadounidense baleó a 16 civiles el domingo.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró hoy que su Gobierno investigará hasta las últimas consecuencias la matanza de 16 civiles afganos el pasado domingo, presuntamente asesinados por un soldado estadounidense en Afganistán (ver Un soldado estadounidense mató a tiros a 17 civiles en Afganistán, 11/03/2012)."Estados Unidos se toma este asunto como si (los muertos) fueran sus propios ciudadanos, o sus hijos", dijo el presidente, quien insistió en que la matanza de los civiles afganos es un hecho "vergonzoso e inaceptable"."Tenemos el corazón roto por la pérdida de vidas inocentes. Esto no es lo que somos como país y no representa a nuestras Fuerzas Armadas", dijo en una breve comparecencia en la rosaleda de la Casa Blanca.El mandatario estadounidense aseguró que el Pentágono "no escatimará esfuerzos para llevar a cabo una investigación completa" sobre el incidente y subrayó que se examinarán los hechos "hasta el final".Obama afirmó también que se asegurará de que "todo el rigor de la ley" caiga sobre "todo aquel que haya estado involucrado" en la matanza.Según los medios estadounidenses, el supuesto autor de los hechos es un sargento de 38 años que había llegado a Afganistán por primera vez en diciembre pasado, aunque contaba con experiencia previa en Irak.Según indicó a CNN un funcionario del Departamento de Defensa, el sargento era un francotirador de infantería entrenado para tirar a matar a unos 800 metros de distancia.Durante su estancia en Irak en 2010, sufrió un accidente de automóvil que le dejó una lesión cerebral traumática, según la cadena.No obstante, tras recibir tratamiento para sus heridas, fue autorizado para volver al servicio militar y destinado a Afganistán.Tras la matanza se han multiplicado en Afganistán los llamamientos a que el presunto culpable sea juzgado en el país.Los extremistas advirtieron ayer que se vengarían por el asesinato de los 16 civiles.Obama reiteró que, pese al incidente, que sucede después de que hace unas semanas soldados estadounidenses quemaran ejemplares del Corán, lo que provocó una oleada de protestas, EE.UU. no piensa cambiar su estrategia respecto a Afganistán y mantendrá el calendario de la retirada, que debe culminar en 2014. "Así que no hay que equivocarse: tenemos una estrategia que nos permitirá acabar de manera responsable con esta guerra", señaló Obama, quien recordó que en septiembre próximo unos 23.000 soldados regresarán a EEUU, después de los 10.000 que lo hicieron el año pasado.Después de la retirada de esos 23.000, en Afganistán quedarán 68.000 soldados, según la Casa Blanca.

