Dos incógnitas menos para ser despejadas
Cuando se le preguntaba, poco antes o después de los comicios, por el nombre de su futuro vicepresidente, Hugo Chávez eludía respuestas directas y hablaba de “dirección colegiada”. Marcelo Taborda.
Cuando se le preguntaba, poco antes o después de los comicios, por el nombre de su futuro vicepresidente, Hugo Chávez eludía respuestas directas y hablaba de "dirección colegiada". A veces mencionaba un póker de posibles acompañantes en el Ejecutivo para el período 2013-2019, y apuntaba a Nicolás Maduro, al hasta ahora vice, Elías Jaua; al titular de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, y al ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez. Analistas adosaban a este cuarteto de candidatos el nombre de Adán Chávez, su hermano.Pero el miércoles, al ser proclamado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), Chávez despejó la incógnita y se inclinó por su ministro de Exteriores, quien el 23 de noviembre cumplirá 50 años. Maduro era presidente de la Asamblea cuando acompañó a Chávez a la Cumbre del Mercosur ampliado hecha en Córdoba, en julio de 2006. El 7 de agosto de ese año, Maduro llegó al puesto de canciller que ocupaba hasta ahora.Su función es clave y puede potenciarse, ya que debería suplantar al mandatario en caso de que, por enfermedad, este deba tomar licencias. La Constitución venezolana, en cambio, sólo prevé que el vice quede a cargo del Ejecutivo si el mandatario muere tras el cuarto año de mandato. De lo contrario, debería llamar a elecciones.Y mientras se especulaba sobre el rol del vice de un presidente que por estos días luce recuperado, en la oposición se despejó la otra incógnita de la semana.Tras perder con Chávez, Henrique Capriles se inscribió como candidato a la reelección en el estado de Miranda. Un traspié ante el oficialista Jaua le sería mucho más grave que el 7-O.

